L A fuente de Santa Cecilia, más conocida como la fuente de Navarrería, se librará estos Sanfermines de los ya tradicionales saltos al vacío que cada seis de julio perpetran decenas e incluso cientos de visitantes desde lo más alto de su estructura. No es la primera vez que esto sucede; en 1990, el entonces alcalde, Javier Chorraut, decidió desmontar la parte superior de la fuente ante "el gran riesgo para las personas y para el propio Ayuntamiento" que suponía la creciente afición de los saltos, especialmente entre jóvenes venidos de Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos.
Los hosteleros de la zona y quienes frecuentan la plaza habitualmente no lamentarán la ausencia de la fuente durante estas fiestas, pero admiten que "habrá alguno disgustado en Australia", según explica el propietario del bar Los Burgos de Iruña, John Whitehouse. "Supongo que será un fastidio para los que vienen expresamente a la fuente", añade.
Las razones para retirar la fuente este año han sido las obras de reurbanización del burgo de Navarrería, a diferencia de lo que sucedió en 1990, cuando se desmontó por motivos de seguridad. La medida tomada entonces buscaba acabar con la "auténtica gamberrada" de los saltos, según Chorraut, pero resultó un completo fracaso, ya que al descubrir la ausencia de la fuente, varias personas optaron por trepar a los balcones próximos y lanzarse de ellos.
los bares, encantados Iván Mulero, del Mesón de la Tortilla, se muestra encantado con la idea de desmontar la fuente. "Me parece fenomenal, porque ya estoy harto de ver el descerebre de la gente tirándose desde lo alto", sentencia. Mulero relata que "cuando llega el primero y se sube, los demás le tiran vasos, botellas, cubitos de hielo... El que sube ya sabe a qué se expone, pero esto puede rebotar y caerle a otras personas".
Los hosteleros señalan como positivo también el nuevo aspecto de la plaza sin la fuente. "Parece el doble de grande", señala Mulero. "Por mí que no la vuelvan a instalar", añade Amaiur Feliu, del Mesón de Navarrería, "así la plaza tiene más amplitud".
La cuadrilla de los Prietos, quienes acuden habitualmente a la plaza en sus ratos de ocio, también alaban la decisión de retirar la fuente. "Sin ella nos vemos las caras con los de enfrente", comentan. Afirman también que este año "pasará lo de la otra vez, que habrá accidentes más graves porque se tirarán desde los balcones". Pero proponen una solución para los guiris que queden desilusionados al ver la plaza vacía. "Estamos pensando montar un andamio y cobrar tres euros por tirarse", explican entre risas, "pondremos un dibujo de la fuente que lo va a hacer mi sobrina".