elizondo. La demolición de la presa de Errotaberri, el molino nuevo de Elbete, que ha decidido la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) y autorizado el Departamento de Medio Ambiente, fue paralizada ayer por la familia hasta ahora propietaria y otros vecinos de la localidad. La maquinaria estaba lista para actuar pero una llamada y la presencia de la Policía Foral lograron aplazar el derribo.
La presa, con el molino, fue adquirida por la familia Ciáurriz-Sallaverry, con el aprovechamiento de agua de la regata de Bartzun, incluido. A raíz de la revisión y anulación de concesiones que lleva a cabo la CHC, perdieron el aprovechamiento y sus instalaciones que, por ley muy discutible, pasan a propiedad del Estado. Lo peor es que a la familia en ningún momento se le advirtió del inminente derribo, y ante la presencia de la maquinaria mostraron su oposición y la vecinal, y pararon la demolición. >nafarpress