pamplona. El industrial feriante que fue detenido el año pasado días antes de las fiestas de San Fermín acusado de la quema de un vehículo, propiedad de un feriante alemán y que estaba aparcado en el ferial del Runa, ha interpuesto una querella criminal contra el jefe de la Policía Municipal de Pamplona, Simón Santamaría. El querellante, Miguel Ángel Esgueva Bayo, que ha formulado la denuncia junto a su esposa, se encontraba en Burgos entre el 29 y 30 de junio del año pasado, cuando el turismo resultó calcinado como objeto de un fuego que la Policía interpretó como un supuesto incendio provocado. Por tales hechos, se le detuvo en la ciudad castellana y fue trasladado a las dependencias policiales de la capital navarra, donde tras pasar cuatro horas en el calabozo tuvo que declarar ante el juez. Las diligencias por esta causa han sido archivadas por el Juzgado de Instrucción número 5, que dictó un auto el pasado 11 de febrero por el que se desprende de los hechos investigados que podrían ser constitutivos de una infracción penal, si bien no existen motivos suficientes para atribuir su perpetración a persona alguna. Los propietarios del vehículo no presentaron denuncia.
Miguel Ángel Esgueva, que fue detenido acusado de amenazas, incendio y tentativa de homicidio, siempre negó los hechos y tras el trato dispensado por Simón Santamaría ha decidido interponer una querella por un delito de "prevaricación", uno continuado de "detención ilegal y simulación de delito, en concurso ideal con un delito continuado de denuncia falsa", un delito de "amenazas" y otro de "coacciones".
IMPUTACIÓN FALSARIA En las circunstancias de los hechos, el abogado Francisco de Asís Vargas Salmerón señala que la imputación que se realizó sobre su patrocinado fue "falsaria, pues no existió ni el más mínimo indicio de su autoría ni participación en los presumibles hechos". Asimismo, la esposa del querellante, según señala el escrito, recibió "amenazas expresas de Simón Santamaría, tales como que "la iba a molestar mucho", incluso "llegando a zarandearle de un brazo empujándola para que se fuera de las inmediaciones del lugar". Esta actuación es calificada por la defensa del matrimonio feriante de "mendaz y despreciable".
En cuanto a la valoración jurídica, la defensa apunta que "nos es manifiestamente injusta su actuación ante su inobservancia de las más elementales reglas del procedimiento" así como del contenido de su "evidente, flagrante y clamorosa actuación que choca contra los mínimos esenciales de funcionamiento de la Administración". En este último apartado, se añade en la querella que la Ley Orgánica para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado establece que "son principios básicos el de actuar en el cumplimiento de sus funciones con absoluta neutralidad pública e imparcialidad y observar en todo momento un trato correcto y esmerado en sus relaciones con los ciudadanos, a quienes procurarán auxiliar y proteger...".
Por último, la denuncia interpreta que la actuación de Santamaría "pretendía acabar con las manifestaciones de los feriantes y sin prueba de cargo de ninguna clase eligió, a fin de dar una lección y ejemplo, a Miguel Ángel Esgueva".