pamplona. Cada familia navarra paga al año 70 euros para la depuración de las aguas en la Comunidad foral a través del canon de saneamiento que abonan los contribuyentes incluido en el recibo de agua y que según la consejera de Administración Local, Amelia Salanueva, "no está previsto que aumente de forma significativa en próximos ejercicios". Salanueva realizó estas declaraciones en una rueda de prensa en la que presentó la memoria del año pasado de la empresa pública Nilsa, que pretende ser "una guía didáctica para acercar al ciudadano la actividad de esta entidad y sus proyectos para el próximo año" y que se puede consultar en la página web del departamento.
Según expuso, en esta "sencilla" guía se expone el "importante esfuerzo que está haciendo el Gobierno de Navarra por dotar de depuración biológica a localidades de menos de 500 habitantes".
En la actualidad, existen casi 90 instalaciones para poblaciones de entre 500 y 450.000 habitantes equivalentes y 385 fosas sépticas que dan servicio a núcleos con una densidad muy baja de población o de gran dispersión geográfica, como los caseríos o las viviendas rurales (habitante equivalente es la medida para contabilizar la contaminación total que llega a las depuradoras y no incluye sólo a los habitantes censados, sino también a otras actividades, como las industriales).
Entre los objetivos de cara al próximo año, Salanueva expuso que ya se trabaja para conectar Oteiza a la depuradora de Estella, y Fontellas a la planta de Tudela. Por otra parte, Alsasua tendrá un nuevo colector para Zuntaipe y Baikolar; Urdax contará con una nueva instalación que atienda Dantxarinea; Larraga tendrá una ampliación del sistema de colectores y Santesteban aumentará la capacidad de sus depuradora. En 2008, el plan de saneamiento de ríos contó con 31,46 millones de euros para trata las aguas sucias de hogares e industrias. 7,9 fue para la construcción de depuradoras, y otros 12 millones a mantenimiento. >efe