pamplona. La temporada de rebajas arrancó ayer con la esperanza de levantar las ventas que la crisis económica ha hecho descender en los últimos meses. Ni el calor ni el hecho de que ayer fuera día laborable desanimó a los incondicionales de estos descuentos que, desde primera hora de la mañana, formaban las consabidas colas en las puertas de los comercios.
Los preparativos se ultimaron el martes por la noche, cuando los dependientes se afanaron en transformar los escaparates y pasillos colocando carteles llamativos que invitaban a aprovecharse de los descuentos. Los rótulos de estas rebajas no necesitan, sin embargo, colores chillones para que los compradores reparen en ellos: los descuentos que prometen son por sí mismos lo suficientemente vistosos. En la mayoría de los escaparates de las grandes superficies se anunciaba un descenso del 50% o incluso de hasta el 70%, cifras muy altas para un 1 de julio, más propias de las segundas rebajas.
Roberto Sanz, responsable de comunicación de El Corte Inglés de Pamplona, cifró en 40.000 las personas que se acercaron a su establecimiento en el primer día de descuentos. Además de la buena afluencia, destacó el "fuerte arranque" de estas rebajas poniendo como ejemplo las firmas que se venden en el establecimiento, muchas de las cuales ofrecen reducciones de hasta el 50%. "Las marcas han notado el descenso de la demanda y comienzan con descuentos muy buenos", aseguró Sanz. A pesar de todo, el responsable de El Corte Inglés afirmó que la crisis no les ha afectado tan negativamente a las ventas de esta temporada como se percibe desde fuera y calificó como buena la campaña pasada.
Superficies grandes como El Corte Inglés son la muestra clara de que no todos los sectores se benefician por igual de las rebajas. Los paseos por la sección de zapatería, las colas en los probadores de señoras o los grandes cajones en los que varias manos estiran de una misma camiseta corroboran que el textil es el favorito de los clientes. Ropa y calzado atraen al grueso de los compradores. También los hay que aprovechan para adquirir productos de electrónica o de equipamiento del hogar. Los libros y los discos de música se sitúan al final de la cola. Sanz explicó que las promociones y descuentos para estos productos están sujetos a los permisos de la Sociedad General de Autores y Editores y a fechas concretas como el Día del Libro o el Día de la Música.
La mayoría de los compradores en rebajas va a parar a las grandes superficies y los centros comerciales. Los dependientes de varios establecimientos del centro comercial Itaroa destacaron ayer la buena acogida del primer día de rebajas, a pesar de que el buen tiempo podía haber desanimado a muchos.
Los pasillos del centro se llenaron de compradores por la mañana, aunque una vez más, se repartieron de manera muy diferente en función del tipo de establecimiento. Zara, del grupo Inditex, aglutinaba así la mayoría de las visitas. Desde primera hora podía verse gente entrando y saliendo constantemente de sus puertas, aunque la afluencia mayor se esperaba por la tarde.
En los comercios especializados los descuentos suelen ser más tímidos, y las colas de clientes, más cortas. Así lo constató ayer el personal de Mothercare, establecimiento especializado en productos para bebés. En este caso, el aumento de ventas es moderado ya que está ligado a necesidades muy concretas.
Familias completas, hombres o mujeres solos y muchos adolescentes se acercaron ayer a los comercios. Independientemente de la crisis o de la renta de cada uno, si se trata de cuidar el bolsillo, todos agradecen por igual las rebajas. Aunque muchos clientes deambulaban por los pasillos sin buscar nada en especial, los dependientes aseguraron que otros tantos van directamente el primer día de rebajas a por algo que tuvieran "fichado". La peor semana de ventas fue, lógicamente, la anterior a ésta. Los mismos que paseaban entonces al acecho de alguna prenda que pudieran "reservar" hasta las rebajas la buscaban ayer con la esperanza de que otras manos no hubieran dado con ella.