PAMPLONA. En poco más que una declaración de intenciones quedó la anunciada reunión que el presidente Miguel Sanz mantuvo ayer con el vicepresidente tercero y ministro de Política Territorial del Gobierno español, Manuel Chaves, en el Palacio foral. El encuentro sirvió para poner de manifiesto las buenas relaciones que el presidente navarro tiene con el Ejecutivo central desde que rompió amarras con el PP, pero no se sustanció en acuerdo alguno que sacie las viejas reivindicaciones que desde la Comunidad Foral se vienen demandando al Estado.
Dos asuntos centraron la cita que por espacio de algo más de una hora sentó a ambos mandatarios en la misma mesa: la modificación del Amejoramiento del Fuero, que permita que en el caso de que el Parlamento foral se disuelve de manera anticipada, la legislatura siguiente dure cuatro años, y la asunción "en exclusiva" de las competencias en materia de tráfico.
COOPERACIÓN "IMPECABLE" Chaves, que calificó de "impecables desde la cooperación y lealtad institucional" las relaciones con el gabinete de Sanz, expresó su compromiso de estudiar ambas demandas, si bien no ofreció garantías de que ninguna de ellas vaya a prosperar. No obstante, se mostró más "receptivo" con la primera de las peticiones y consideró "absolutamente lógico" que el Parlamento elegido tras unas elecciones anticipadas tenga una duración de cuatro años. En la actualidad, la normativa obliga a que los comicios forales coincidan con los municipales, con independencia del tiempo transcurrido desde el inicio de la legislatura.
"Me llevo la propuesta a mi Gobierno para ver si se le puede dar una salida", dijo Chaves antes de explicar que una reforma de este calado requiere el desarrollo de una ley orgánica y su consiguiente aprobación en el Congreso de los Diputados. Dado que el PP ya ha sido favorable a esta modificación en los estatutos de autonomía de Baleares y Castilla León, el ministro cree factible que también lo sea en el caso de Navarra, después de que en su momento se opusiera a este cambio.
Igual de optimista es Sanz ante la posibilidad de que prospere esta iniciativa. "Parece lógico que Navarra, que ocupa un lugar prevalente en el conjunto del Estado de las Autonomías de España en materia de I+D, en empleo y en renta per cápita, tenga un estatuto equiparable al de otras comunidades", dijo el jefe del Ejecutivo foral.
"DESATASCAR" EL TRÁFICO Más oscuro se presenta el panorama en cuanto a la posibilidad de que Navarra recupere las competencias sobre tráfico que el ministro franquista Camilo Alonso Vega, al que citó el propio Sanz, le arrebató hace más de 50 años. En primer lugar, porque el jefe del Ejecutivo foral no está dispuesto a convertir esta demanda "en una cuestión que afecte a las relaciones con el Gobierno de España".
"Nunca hemos sido una comunidad reivindicativa con el Estado", recordó Sanz, firme partidario de mantener "el marco de cooperación y colaboración que actualmente existe, y queremos que exista siempre", y de no estropearlo con demandas que el Estado no recibe con buenos ojos. Al menos esa es la sensación que transmitió Chaves en este tema, cuya receptividad no fue más allá de lo que la diplomacia obliga. "Es una competencia que se requiere desde el Gobierno de Navarra desde hace mucho tiempo y vamos a ver si somos capaces de desatascarla en la reunión prevista para septiembre u octubre", se limitó a señalar el vicepresidente español. Será entonces cuando se convoque la Junta de Transferencias Navarra-Estado "para impulsar el diálogo y las negociaciones", añadió Chaves sin dar la mínima sensación de entusiasmo ante esta petición. De hecho esta demanda también se trató durante la visita que Alfredo Pérez Rubalca, ministro del Interior y máximo responsable en materia de tráfico, rindió el martes a la sede del Gobierno foral sin que trascendieran avances en torno a esta controvertida cuestión competencial.