san sebastián. El que fuera portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, dejó ayer en manos de los abogados la decisión de recurrir o no la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), aunque en su lectura política reconoció que el Estado español ha ganado la "batalla jurídica" que mantenían en Estrasburgo. Y es que la sentencia de la Corte europea abre un escenario de total incertidumbre para el futuro de la izquierda abertzale oficial, que podría sufrir su último "apagón político" en las elecciones municipales y forales de 2011. Pese al "obstáculo grave" que supone el aval de Estrasburgo a la Ley de Partidos, Otegi aseguró que la izquierda abertzale no modificará su posición y estrategia políticas, y seguirá trabajando para lograr un proceso de diálogo y negociación.
El ex mahaikide compareció ayer en Donostia acompañado del histórico dirigente abertzale Tasio Erkizia y Miren Legorburu, representante de ANV, última formación de la izquierda abertzale ilegalizada tras concurrir a los comicios de 2007.
Otegi aseguró que la decisión del TEDH no les sorprendió, "sabíamos desde hace tiempo que iba a haber una sentencia contraria", pero insistió en que se trata de una "muy mala noticia", un "dato preocupante", ya que lo único que se consigue es "proteger jurídicamente el recorte de libertades", lo que aleja la solución.
las "buenas noticias" Un tanto enigmático, Arnaldo Otegi subrayó que, pese a quien pese, "las buenas noticias para este país vendrán de la izquierda abertzale o no vendrán". Un cita abierta a interpretaciones con la que el representante independentista quiso, sin duda, otorgar a la izquierda abertzale un protagonismo, que se diluye progresivamente mientras no haya un desmarque de la violencia o ETA abandone las armas.
Pese a todo, Otegi tachó de "infantil" la actuación del Gobierno español contra las siglas de la izquierda abertzale y le advirtió de que se "equivoca" si cree que con la Ley de Partidos hará desaparecer a la izquierda independentista vasca.
En su valoración "de urgencia" de la sentencia del TEDH, el ex portavoz de la ilegalizada Batasuna lamentó que la Corte europea haya roto con la jurisprudencia que hasta ahora había aplicado en otros casos, como el turco, y criticó al Tribunal por su doble rasero: "Turquía no pertenece a la UE, parece que ha habido dificultades para decir que un Estado miembro de la UE incumplía o conculcaba derechos fundamentales".
En términos jurídicos, Otegi consideró que la sentencia supone un paso atrás, ya que el Tribunal "mantiene la filosofía de guerra preventiva instaurada en el planeta por George Bush, con la ayuda del señor Aznar, Tony Blair y otros líderes mundiales, que hace prevalecer la seguridad por encima de las libertades".