N manifiesto internacional -se puede firmar en democracyanddignityinsport.com- exige la dimisión de Juan Antonio Samaranch, presidente honorario del Comité Olímpico Internacional, por su pasado fascista y de clara colaboración con el régimen totalitario de Franco. Fotografías realizando el saludo fascista brazo en alto o con el tenebroso uniforme azul con el yugo y las flechas lo atestiguan y en ningún momento ha habido reflexión autocrítica o distanciamiento con esa época por parte de Samaranch, pese a que aún son habituales las imágenes de representantes políticos actuales humillando la dignidad democrática ante este burócrata. El manifiesto recuerda que "desde su fundación en 1894, el movimiento olímpico ha insistido en la necesidad de que el deporte sea capaz de estimular los valores éticos y democráticos en el mundo". Los principios del movimiento hablan de "hermandad", "libertad" e "igualdad" entre comunidades humanas. Además, la Carta Olímpica en la versión actualizada del 7 de julio de 2007 comienza destacando el "valor educacional del buen ejemplo y del respeto por los principios universales y éticos" como elementos asociados con el deporte. En el segundo punto, especifica que el deporte es una manera de promover "una sociedad pacífica preocupada por la conservación de la dignidad humana". Principios incompatibles con quien ha participado de una forma de gobierno opresora y contraria a cada uno de esos valores. Sin olvidar que las sospechas de corrupción ensombrecen las actuaciones del Comité Olímpico bajo la batuta de Samaranch. A la espera también de la firma de Zapatero, autodesignado ministro de Deporte.