Editorial
Estrasburgo estrecha el cerco
|
L Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo dio ayer un espaldarazo unánime a las tesis que han venido manteniendo desde hace siete años al alimón el juez Garzón y los sucesivos ministros del Interior sobre la ilegalización de Batasuna y sus posteriores marcas electorales. La sentencia de su sección quinta no hace buena una Ley de Partidos que fue creada ad hoc , aprobada por impulso del aznarismo y que arrastró a los socialistas al abrigo de determinados intereses coyunturales y electorales de PP y PSOE, ya que el fallo no entra a valorar este contexto. Como tampoco zanja la discusión sobre la debilidad de unos fundamentos jurídicos cogidos con hilos cuando se aplicó para la ilegalización de Batasuna, aunque sí supone de facto un jarro de agua fría para las expectativas que tenía depositadas en Estrasburgo la izquierda abertzale oficial para su rehabilitación atendiendo a argumentos garantistas y de defensa del derecho de asociación, el asidero al que se aferraban los abogados recurrentes y que era compartido por no pocos sectores ajenos a la formación extremista por mero convencimiento democrático. La sentencia de la Corte Europea puede estar condicionada por las dificultades implícitas de cualquier tribunal comunitario para enmendarle la plana a un Estado miembro en un asunto tan sensible -aunque ya ocurrió en el caso turco-, pero el hecho cierto es que culmina un proceso y cierra a la izquierda abertzale radical prácticamente cualquier horizonte de actividad política legal mientras ETA siga ejerciendo la violencia. Y ahí, en el terreno de larealpolitik , es en el que la izquierda abertzale ilegalizada debe tomar buena nota para emprender una decidida apuesta política al margen del yugo de ETA. El ministro Pérez Rubalcaba -que durante estos días ya había avanzado a los grupos del Congreso que el Tribunal de Estrasburgo le iba a respaldar- aprovechó ayer la difusión de una sentencia que subraya taxativamente que la ilegalización de Batasuna era "una necesidad social imperiosa" para dejar claro que en las próximas elecciones municipales y forales -a diferencia del calculado coladero de anteriores convocatorias- no habrá ninguna lista sucesora . Todas las ventanas se le cierran a Batasuna y en su mano queda abrir puertas desencadenándose de la violencia. |
|
 |
|
|