barañáin. Barañáin dio comienzo ayer a cuatro días de fiestas, uno menos que el pasado año por los recortes presupuestarios, que han dejado el montante en un 34,35% menos que en 2008. Unas 3.000 personas, según datos de la Policía Municipal de la localidad, se dieron cita en una Plaza Consistorial teñida de blanco y rojo para disfrutar de un chupinazo que estuvo marcado por la tranquilidad y la limpieza.
Jóvenes, mayores y, sobre todo, muchos niños acompañados de sus padres, se agolpaban nerviosos minutos antes del lanzamiento del cohete en las vallas que limitan la entrada al Consistorio, jugando con globos y algún petardo
Fue un chupinazo limpio, donde no tuvo lugar el habitual lanzamiento de huevos contra la fachada del Consistorio que hubo que lamentar en años anteriores. Un pequeño grupo de jóvenes tiró champán y algo de harina, pero no hubo que lamentar mayores incidentes.
"Berinianenses, berinianensas, éstas son nuestras fiestas y vamos a disfrutarlas a tope. Viva Barañáin, gora Barañáin".
Con estas palabras el concejal de UPN del Consistorio de Barañaín, Óscar Goñi, "muy tranquilo hasta los cinco minutos previos al chupinazo", prendió la mecha del cohete que marcaba el inicio de los festejos, un discurso que, como destacaba Goñi, "no tenía preparado".
"Ya le he dicho a todo el mundo que no tenía pensado nada de lo que iba a decir, que iba a salir al balcón e iba a expresar lo que me saliera. Y así ha sido, he dicho lo que he sentido en ese momento", comentaba emocionado el concejal berinianense.
Goñi destacó que fue un chupinazo "tranquilo, con alegría y nada de broncas, que es como tienen que ser las fiestas". "Yo he visto a la gente contenta y con muchas ganas, ni silbidos ni gritos. No pensaba que iba a venir tanta gente porque otros años me ha parecido ver menos, y la verdad que el ambiente ha sido muy bueno, una acogida muy cálida".
dedicatoria especial El concejal, que estuvo acompañado en el balcón del Ayuntamiento por su mujer, sus dos hijos mellizos de tres años, su hermano y su madre, dedicó el cohete a su padre, ya fallecido, que también fue concejal del Consistorio de Barañáin.
"Cuando me enteré de que iba a tirar el cohete me hizo mucha ilusión, porque mi padre fue concejal del Ayuntamiento, y asistía con él al lanzamiento del chupinazo al colegio Los Sauces, como han hecho hoy mis hijos. Es una emoción grandísima por él, y también está dedicado a toda mi familia".
Goñi repartirá estos cuatro días entre su familia y sus obligaciones en el Consistorio. "Voy a vivir las fiestas bien pero tranquilo, sin excesos, porque son cuatro días y hay que estar en el puesto".
El alcalde de la localidad, José Antonio Mendive, también destacó el buen ambiente vivido.
"He visto un inicio muy bueno, con la plaza llena, la gente con ganas de fiesta y muy correcta. Todo el mundo ha gritado viva Barañain, gora Barañain. Qué más se puedo pedir, nada comparable con lo sucedido el año pasado. Ha sido un gran esfuerzo llegar a un acuerdo con todos y creo que lo hemos conseguido. Aquí se ha visto el resultado, un inicio de fiestas muy tranquilo".
También asistieron al comienzo de las fiestas representantes de otros partidos políticos de Pamplona y de la comarca.
Tras el lanzamiento del chupinazo, la Plaza Consistorial se animó y bailó al ritmo de la música de los Gaiteros Ezpelur y de los Gaiteros de Barañáin. Posteriormente salió la comparsa de la localidad y los más pequeños con sus padres acompañaron a los gigantes por las calles de Barañáin y los más jóvenes se divirtieron con los cabezudos.