arguedas. Pese a los anuncios que había realizado el secretario general de UPN, Carlos García Adanero, de que la fiesta del partido regionalista en Sendaviva iba a servir para demostrar que la formación regionalista es "el referente político, social e institucional de Navarra, con ideas, proyecto de futuro y la suficiente iniciativa para seguir situando a Navarra a la cabeza del resto de comunidades", la nueva presidenta de los regionalistas, Yolanda Barcina, no dio ayer ninguna muestra de ello.
En su estreno como máxima dirigente en una fiesta de UPN, a la que, según sus datos habían acudido unas 4,000 personas (aunque poco más de 300 se quedaron al discurso) Barcina no ofreció pistas sobre cuál va a ser el camino que va a seguir y pronunció un discurso de poco más de 15 minutos sin ningún mensaje nuevo ni líneas políticas fuera del tradicional "UPN es la palanca del cambio de nuestra sociedad" y "UPN es el baluarte de la identidad de Navarra".
presencia más moderna Presentando una puesta en escena más moderna y dinámica (un micrófono pegado a la boca para andar mientras hablaba), rodeada de cierto aire norteamericano (cientos de globos blancos, rojos y azules), con un estrado nuevo sin telón de fondo y flanqueada por Alberto Catalán y Carlos García Adanero, Yolanda Barcina pareció ayer poner más esfuerzo en cómo iba a dar el discurso que en qué iba a decir.
Inició su intervención guardando un minuto de silencio en recuerdo al Policía Nacional asesinado por ETA, Eduardo Puelles. Después, apuntó que UPN cumple 30 años en los que "año a año hemos ido ganando la confianza de más navarros. Gracias a los fundadores y a quienes han liderado UPN, se ha convertido en el baluarte de la defensa de la identidad de Navarra". En este sentido indicó que 1996 había sido un año clave para el partido y "el desarrollo económico" de Navarra "cuando Miguel Sanz liderando UPN llegó al Gobierno. Han sido 30 años de éxito y alegría, aunque hemos tenido que lamentar algunas ausencias. Sufrimos el vil atentado de ETA con la pérdida de dos compañeros, de Tomás y de José Javier".
Barcina, que no hizo en ningún momento referencia a otros partidos políticos o a su postura sobre cualquiera de los problemas actuales, alabó el papel de su partido en el momento actual. "En el último año han sucedido muchas cosas y en casi todas ellas UPN ha sido el centro y el eje de la política porque nuestro partido es el que mejor se identifica con esta tierra, porque UPN está arraigado en todos los rincones de nuestra comunidad y le permite conocer los problemas que sentimos y qué quiere. Estamos ante una gran crisis económica y UPN aporta soluciones que tienen que ser reales, imaginativas y valientes, buscando siempre el acuerdo y cumpliendo lo que se pacta".
Sin hacer referencia a ninguna formación, apuntó que hay algunos que "hacen mucho ruido y quieren que cojamos atajos", aunque añadió que UPN nunca abandonan "el camino recto y claro. Vamos a trabajar de verdad por los problemas reales y a ser palanca de cambios de nuestra sociedad. UPN va a seguir trabajando con la misma fuerza e ilusión en todas las instituciones en las que gobernamos, por muchos obstáculos que nos encontremos".
participación de militantes Dentro de su intervención Yolanda Barcina recalcó que quería transmitir a sus militantes "ilusión y confianza" para lo que pidió su ayuda y colaboración. "Os quiero seguir escuchando, quiero aprender de todos vosotros, incluso aunque tengamos a veces discrepancias, porque al final, como presidenta, no os voy a decir sólo lo que queráis oír, os diré aquello que hay que deciros, lo que necesitáis saber para que, a través de nuestro partido, nuestra comunidad siga siendo un referente en el conjunto de España y Europa. El pasado tiene que ser un trampolín y no una tumbona".
La presidenta de UPN concluyó con gritos de "Viva UPN" y "Viva Navarra", mientras se soltaron los centenares de globos y de fondo sonaba la canción Viva la vida del grupo británico Coldplay que ha hecho famosa el entrenador del Barcelona.