teherán. Irán comenzó ayer a apuntar hacia los países occidentales, mientras proseguían las protestas contra el Gobierno, en especial en Teherán, donde al menos otras 13 personas han muerto en los últimos enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes que denuncian un fraude electoral.
El presidente Mahmud Ahmadineyad, cuya polémica elección ha desatado la revuelta, advirtió a Estados Unidos y el Reino Unido de que deben poner fin a la "interferencia" en los asuntos internos del país. "Con estas opiniones prematuras os saldréis con toda seguridad del círculo de los amigos de Irán, así que os aconsejo enmendar vuestra postura intervencionista", señaló.
Según el mandatario, al que la oposición acusa de fraude electoral, estos países no conocen al pueblo iraní y se equivocan al enjuiciar "estos acontecimientos que elevan aún más la importancia de la República Islámica".
El ataque contra los países extranjeros lo inició el ministro de Asuntos Exteriores, Manoucher Mottaki, quien acusó a Francia, Alemania y el Reino Unido de agitar los disturbios y de aprovechar las elecciones presidenciales para tratar de derrocar al régimen. "Los políticos de ciertos países han hecho declaraciones intrusivas e irresponsables.....deben pensarlo dos veces antes de cuestionar el proceso democrático de las últimas elecciones", afirmó.
Mottaki fue especialmente duro con el Foreign Office británico, al que acusó de perturbar la paz en Oriente Medio para "proteger al estado sionista", en alusión a Israel.
Además, pidió a Francia que se disculpe por las declaraciones de su presidente, Nicolás Sarkozy, quien dijo estar seguro de que son ciertas las quejas de fraude electoral que denuncia la oposición iraní.
Según la radio oficial, el presidente del Parlamento, Ali Larijani, calificó de "vergonzosa" la postura adoptada por esos tres países y por Estados Unidos e instó a la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento a "repensar los lazos con los tres países europeos". Estas declaraciones contrastan con las afirmaciones del político acerca de la poca objetividad de los medios oficiales y la no neutralidad del Consejo de Guardianes. Irán es escenario desde hace una semana de protestas diarias y enfrentamientos entre la oposición y las fuerzas de Seguridad que hasta el momento se han cobrado la vida de al menos una veintena de personas, según datos oficiales.
La situación se agravó el sábado después de que al menos trece personas murieran víctimas de la represión policial de una marcha de protesta de la oposición, que denuncia un fraude electoral masivo en las elecciones del 12 de junio. La televisión estatal calificó de "terroristas" a los que se enfrentaron a la Policía, y señaló que las Fuerzas de Seguridad habían detenido a varias personas relacionadas con el grupo de oposición armada Muyahidin Jalq .
Fuentes diplomáticas indicaron que los muertos en los últimos enfrentamientos podrían ascender a 19 y que había cientos de detenidos y heridos.
diplomacia El Gobierno iraní fue convocando ayer a lo largo del día a los embajadores y representantes de los países de la Unión Europea en Teherán, según informaron fuentes diplomáticas de la República Checa, país que preside este semestre la UE.
El ministro checo de Exteriores afirmó que las autoridades iraníes habían llamado a los diplomáticos europeos. Fuentes de la presidencia checa destacaron que la UE trabajaba en la redacción un nuevo comunicado que esperaban hacer público "lo antes posible", una vez que contase con el visto bueno de los Veintisiete. >agencias