vitoria. "Esta vez todos vamos a tirar del carro y en el mismo sentido". El nuevo secretario general del Eusko Alkartasuna, Pello Urizar, quiso en su primera intervención como titular del cargo -tras ser elegido por aclamación- dejar atrás las numerosas sombras que han acompañado a este partido a lo largo de los últimos meses y sembrar con optimismo las bases que marcarán el futuro de la formación abertzale.
En una clara apuesta por la línea soberanista y los puentes de entendimiento con las demás fuerzas independentistas, "a través de vías pacíficas y democráticas", el único candidato a asumir el liderazgo de EA aborda la complicada misión de reflotar un partido que la reciente escisión del sector crítico y los adversos resultados de las elecciones autonómicas -pasando de siete escaños a tan sólo uno- han situado en una delicada situación.
trabajo conjunto EA deja en manos de este ingeniero electrónico de 41 años su futuro inmediato. Versado en el trabajo cooperativista, Urizar aboga por el trabajo conjunto de todos los miembros del partido como única vía para devolver a EA a cotas pretéritas. En esta misión, el nuevo secretario general deberá defender el hueco de su partido en un escenario político donde las fuerzas independentistas figuran más fragmentadas que nunca. Además de la izquierda abertzale oficial, Aralar y Alkarbide -fruto de la escisión de EA-, el PNV completa el abanico donde Urizar pretende buscar alianzas férreas que permitan doblegar la entente constitucionalista que ha llevado a Patxi López a Ajuria Enea y ha puesto fin a la hegemonía del nacionalismo vasco en el Gobierno a lo largo de las últimas tres décadas.
Y es que ante las dudas que las relaciones futuras entre EA y el PNV han suscitado, el nuevo secretario general se mostró partidario de incluir a la formación jeltzale en la lista de destinatarios a su mano tendida, aunque, por contra, en su discurso inaugural afeó al partido liderado por Iñigo Urkullu por apostar por un "acuerdo transversal" con fuerzas estatales y "arrinconar" a EA en las conversaciones de paz de Loiola.
No fue la única alusión a los jeltzales. En la tribuna instalada en el Centro Cívico Europa, Urizar recordó una anécdota que le transmitió la ex diputada en el Congreso Begoña Lasagabaster en la que le comentaba cómo un diputado del Partido Popular le confesó la condición jeltzale de apartar a EA de cualquier negociación. Un caso que comparó con las negociaciones mantenidas en Loiola durante el proceso de paz, donde EA tampoco estuvo presente. "Con nosotros en esa mesa hubiese sido más difícil levantarnos sin un acuerdo", matizó el secretario general de EA.
Su primer discurso como máximo responsable de EA -el cargo de presidente que ocuparon Manuel Ibarrondo, Carlos Garaikoetxea, Begoña Errazti y Unai Ziarreta desaparece del organigrama interno-, incluyó también un mensaje a Batasuna y sus acólitos, una corriente que, según Urizar, "no termina de asimilar que la única opción válida para la lucha por los derechos que nos corresponden pasa por utilizar únicamente las vías civiles, políticas, democráticas y pacíficas".
sin violencia En este sentido, el nuevo líder de EA matizó que "la violencia sólo genera sufrimiento y ése no es nuestro camino, que nadie espere nuestra colaboración en ese camino hacia la paz y la soberanía".
En el reto que tiene ante sí, el secretario general de EA estará acompañado por una Ejecutiva Nacional donde predomina la juventud y en la que el ex parlamentario vasco Rafa Larreina es el único dirigente que sobrevive de la anterior dirección. Junto a él, Santiago Merino, Mariano Álava y Pedromari Olaeta completan la representación alavesa, que será mayoritaria.
Los compromisarios presentes en el Congreso de Eusko Alkartasuna aprobaron ayer la ponencia política con un 99% de los votos, mientras que la referente a los estatutos obtuvo un 92,7% de apoyos. Los textos definitivos, con la incorporación de las enmiendas aprobadas, se presentarán en las próximas semanas.