vitoria. Eusko Alkartasuna inició ayer el Congreso llamado a reconducir la estabilidad en el seno del partido y a apostar por una clara línea soberanista que buscará aliados entre el resto de formaciones de la clase política vasca. El vicepresidente del partido, Koldo Amezketa, dejó claro en la intervención que sirvió para arrancar la sesión asamblearia su pretensión de demostrar la "necesidad" de contar con EA para conseguir "la independencia del país". Un camino en el que el sector mayoritario no comparte la recuperación de la coalición con el PNV promulgada por el sector crítico -ahora alineado en Alkarbide tras la escisión- "con renuncia a cualquier otro acuerdo con otras formaciones políticas".
Bajo este marco identitario, la dirección del partido destacó que la primera jornada del Congreso -finalizará hoy con la elección de la nueva Ejecutiva- transcurrió en un ambiente caracterizado por la "transacción y el acuerdo". Esta línea de entendimiento se reflejó en el debate de las cerca del medio millar de enmiendas que se abordaron en el Palacio Europa de la capital alavesa.
Según fuentes del partido, los compromisarios -se reunieron 450- se mostraron favorables a la colaboración con otros partidos abertzales para cimentar el camino hacia la independencia vasca, en la línea defendida por Amezketa, así como por profundizar en el carácter socialdemócrata de la formación.
Asimismo, los miembros del partido votaron a favor de "fortalecer el enfoque nacional en la gestión política" de EA, lo que se traduce en la importancia de la Asamblea Nacional, el máximo órgano del partido entre congresos. Esta posición discrepa también con la postura defendida por los ahora miembros de Alkarbide, que trataron de impulsar un mayor reconocimiento ejecutivo de las direcciones territoriales.
antecedentes de la escisión En su alocución, iniciada con la condena del atentado contra Eduardo Puelles, Amezketa acusó al sector crítico de emplear el "juego sucio" en la escisión. "La gente se pregunta, al pedirle el voto, ¿cómo voy a votarles si ni siquiera se fían entre ellos?", señaló el veterano parlamentario navarro.
Y es que Amezketa enmarca en "esa falta de confianza" la pérdida de respaldo que EA ha sufrido en las últimas elecciones, aunque matizó que no es la única razón que ha provocado el bajón en el número de sufragios.
Amezketa criticó que los integrantes de Alkarbide, en el diputado guipuzcoano Iñaki Galdos a la cabeza, hayan reprochado a los responsables de EA la "pérdida de los principios fundacionales o la connivencia con quienes no respetan los derechos humanos", con el fin de justificar la escisión. Estas acusaciones, según dijo, son "falsas". "No sé si cabe más hipocresía, más juego sucio", denunció.
Con la aprobación de las ponencias política y estatutaria, EA dedicará hoy la jornada de clausura del Congreso a elegir a la Ejecutiva que tome el relevo a la dirección liderada por Unai Ziarreta, quien dimitió tras la debacle electoral de marzo. Aunque todavía no es oficial, el principal candidato a ser el nuevo máximo responsable del partido es Pello Urizar, actualmente concejal de EA en Arrasate. Al cierre de este edición, se desconocía la existencia de otras candadidaturas, una opción prácticamente descartada por los actuales dirigentes del partido. >a.abaitua/agencias