El pasado 20 de mayo, el agua del Canal de Navarra llego a seis localidades de la Zona Media: Berbinzana, Falces, Larraga, Miranda de Arga, Tafalla y Olite cuentan ya con el agua de Itoiz. El acto oficial de la puesta en riego de estos sectores, que abarcan 7.263 hectáreas, se realizó el pasado 26 de mayo. Desde entonces, de modo oficial los 310 propietarios de las aproximadamente 2.250 hectáreas del sector 4.4, pertenecientes íntegramente a Olite, cuentan con el agua en sus parcelas para poder utilizarla en sus nuevos cultivos, pero tan solo son 3 ó 4 los agricultores que por ahora han dado el paso de sembrar en sus tierras de regadío.
Los agricultores y propietarios de Olite se encuentran a la espera de conocer los resultados de producción de otras zonas que ya cuentan con el regadío y quieren aprender de primera mano de la experiencia de quienes sí han dado el paso de comenzar a trabajar con nuevos cultivos. Entre los agricultores queda constancia de la incertidumbre ante el cambio, que sabían que iba a llegar y que ya les ha llegado, y aunque casi todos disponen de la red general de agua en sus tierras, aún no han comenzado a darle uso.
primeros pasos
Comenzar plantando girasol
Fermín Ardanaz, agricultor de Olite, es uno de los pocos que ha decidido comenzar a hacer uso del sistema de regadío. Hasta la fecha sembraba cebada y trigo, y tenía viña, "no había otra opción", comenta. Ahora, con la llegada del Canal, ve modificado su trabajo. "Tal y como se han planteado y se han hecho las cosas, o ponías el regadío o tenías que dejar la explotación", indica Ardanaz. Él decidió seguir adelante y calcula las cuentas económicas de la entrada del Canal: "Primero hemos pagado unos 600 euros por hectárea para la red general, después está la inversión en parcela, la instalación cuesta alrededor de 4.500 euros por hectárea, y ahora estamos pendientes de cobrar la subvención, que en nuestro caso rondará el 50%-55% por primera instalación y joven agricultor".
Una vez dado el paso económico le ha llegado el turno de regar sus tierras y él se ha decantado por plantar girasol: "Lo he metido por consejo del ITG, me dijeron que para la primera cosecha era lo mas cómodo y sencillo, y una buena alternativa al cereal", relata este agricultor. "Por las fechas aconsejaron plantar girasol, es un modo más barato de empezar", añade Fran Legaz, agricultor y concejal de UPN en el Ayuntamiento de Olite. Además, la plantación de maíz les acarrea más gastos, ya que "tienes que pasar más veces y eso conlleva más consumo de gasoil".
En varias ocasiones han oído hablar de los 50 cultivos posibles en el regadío, pero los agricultores ven el abanico más reducido: "A los 50 no se va llegar, depende de las tierras y de la zona; la gente tiene miedo de las congeladoras", añade Juan Jesús Corcín, viticultor de Olite.
Poco a poco, Ardanaz ve crecer sus girasoles y se va acostumbrando a trabajar de otro modo, aunque "hasta ahora poco ha cambiado", relata. Se ha tenido que acostumbrar a programar el sistema de riego, "esperemos que todo vaya bien, no tenemos experiencia en esto, tener agua es bueno, pero la cuestión es poder rentabilizar la inversión con lo que pongamos", concluye.
Viñedos
Continuar o descepar
La viña es una de las plantaciones con más tradición en las tierras de Olite y tal y como comentan varios propietarios, "antes el 90% de los ingresos del campo era por la viña, pero ahora se pierde dinero", relata Corcín. "Casi todos tenemos parcelas de viña, pero se vive del cereal, la viña está fatal y son mínimos los gastos que puedes reducir", relata Ardanaz. Por su parte, David Palacios opina que "en Olite se ha vivido de la viña y del cereal de secano, el cambio que produce el Canal va ser más brusco que en otros lugares porque aquí nos pilla de lleno y sin ninguna experiencia".
El paso del Canal de Navarra por las viñas también va provocar cambios en el paisaje de Olite. "Necesitas por lo menos 5 hectáreas del mismo riego y en las parcelas que no llegan a esa superficie, la gente se va decantar por el descepe. La viña no está siendo rentable en los últimos seis años y la llegada del agua pilla a muchas familias descapitalizadas. Va ser la puntilla para que la gente decida quitarla y poner otros cultivos", relata David Palacios, viticultor que ha instalado el sistema de goteo en sus viñas. "La semana que viene comenzaremos a utilizar el goteo en alguna variedad blanca e iremos instalando el sistema poco a poco", añade este joven viticultor. Aún así, es consciente de que se van a descepar viñas, pero Palacios, como presidente de la Cofradía del Vino, apuesta por la uva de calidad: "Los precios de hoy en día son un agravante para que el cultivo no sea rentable, pero desde la DO tenemos que apostar por la calidad y para eso es fundamental poder manejar el agua", concluye.
en el aire
Malestar e incertidumbre
Las cifras demuestran la incertidumbre que viven los agricultores de Olite ante la llegada del Canal y que apenas 3 ó 4 estén utilizando el agua del riego muestra la indecisión de los agricultores ante el nuevo sistema. "El regadío llega tardísimo, a mucha gente le ha llegado ya en edad de pensar en la jubilación", relata Juan Jesús Corcín. Aunque los jóvenes tienen otra previsión con la entrada del Canal: "yo he puesto la tubería y nada más, ahora toca pagar. Lo veo con optimismo, el regadío va tener futuro, aunque sea un futuro caro", señala Francisco Legaz. "El agua está bien, pero no llega ni en el mejor momento ni de las mejores maneras", añade Óscar Murillo, gerente de la Cooperativa de Olite.
Son muchos los que tan sólo han instalado la tubería general y se quejan de que tengan que pagar el agua aun sin hacer uso de la misma. "Han avasallado con todo. Poner el regadío pasa, pero si no se riega, que no nos obliguen a pagar por el agua que no usamos. Se necesita más ayuda económica, más esfuerzo y ampliar a 5 años la instalación en parcela", relata Corcín, para quien "los únicos que ganan dinero con esto son las congeladoras y las empresas constructoras".
cambios
En el trabajo y en el paisaje
La cooperativa también prevé realizar alguna modificación, "aún está en el aire lo que se va a plantar, pero habrá que ir adaptando alguna nave al subir las producciones de distintos cultivos, estamos esperando a saber qué hace la gente", indica Murillo. Además de los cultivos también se verá modificado el modo de trabajar, "estamos acostumbrados a concentrar los trabajos en la siembra y la recolección pero ahora en varios cultivos los ciclos son más cortos", indica.