E L plan para aprobar la asignatura no pasaba por estudiar. Ni siquiera por copiarse parte del temario en una chuleta . La estrategia era más arriesgada, pero al final les salió rana. Dos alumnos de un colegio de Pamplona fueron detenidos la semana pasada tras ser pillados in fraganti cuando se disponían a reemplazar sus exámenes por otros confeccionados posteriormente, se supone que con las respuestas que les permitirían alcanzar el sobresaliente o, al menos, superar el trámite escolar y no tener que hincar los codos durante el verano.
Ambos menores de edad, a los que se les imputa un delito de robo con fuerza, fueron detenidos por la Policía Foral el pasado jueves tras ser sorprendidos en el interior de un colegio situado el barrio de San Juan de la capital navarra, al que accedieron forzando una puerta de emergencia con el objetivo último de sustituir aquellos exámenes que seguramente les abocarían a un inevitable suspenso y consecuente recuperación estival.
Fue un agente del Cuerpo autonómico que estaba fuera de servicio quien alertó al Centro de Mando y Coordinación de la Policía Foral. El funcionario había visto a dos jóvenes saltar la valla del colegio ubicado en la avenida de Barañáin de Pamplona, lo que levantó las correspondientes sospechas. Los agentes que se desplazaron hasta el centro escolar, perteneciente a una comunidad religiosa, observaron que una de las puertas de emergencia se encontraba inutilizada por la colocación de un chicle en el quicio de la misma.
folios manuscritos Los policías forales accedieron a las instalaciones del colegio, donde vieron a dos personas que se introducían en los servicios destinados a los alumnos. Allí fueron localizados los dos jóvenes que minutos antes habían saltado la valla, ambos menores de edad, que portaban en una mochila diverso material escolar, así como varios folios manuscritos que resultaron ser unos exámenes.
Los escolares sorprendidos reconocieron que habían entrado en el colegio para dar el cambiazo por las pruebas originales, hecho que corroboraron más tarde los responsables del centro escolar. La dirección del colegio comprobó igualmente que los menores habían realizado una copia de la llave de la sala de profesores, además de haber abierto las taquillas de algunos docentes. Tras la detención, durante la que uno de ellos opuso resistencia, ambos jóvenes fueron puestos a disposición de la Fiscalía de Menores.