PAMPLONA. El voto en contra del PSN impidió ayer que la Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra aprobara una declaración institucional por la que el Legislativo foral "insta al Gobierno de España a que proceda al cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña, lo antes posible, continuando así con el plan de cierre de las antiguas centrales españolas en la medida en la que alcanzan el tiempo de vida útil".
La sorprendente posición de los socialistas navarros se produce tan sólo 72 horas después de que el Parlamento Vasco respaldara, con el voto del PSE, una moción que pide al Ejecutivo central el cierre de esta planta, y un año después de que el Legislativo navarro sacara adelante otra moción, en este caso con el apoyo de Nafarroa Bai, IUN el propio PSN, que instaba el Gobierno que preside Rodríguez Zapatero a que proceda "lo antes posible" al cierre de esta polémica central nuclear burgalesa.
"Es un ejercicio de incoherencia que cuesta entender", reflexionaba Ion Erro, portavoz parlamentario de IUN, el grupo que propuso esta declaración institucional. "Además, sin dar ningún tipo de explicación, el PSN ha rechazado un texto que es literalmente el mismo que se aprobó en el Parlamento de Navarra con su voto favorable", continuó Erro, que incidió en que "el PSN se alía ahora con los sectores pronucleares en contra de la opinión del PSE y el PSC y sin tener en cuenta que Zapatero ha anunciado que sería coherente el cierre progresivo de las centrales nucleares".
La declaración institucional registrada por IUN, con motivo de la celebración el pasado 5 de junio del Día Mundial del Medio Ambiente, contaba con otros tres puntos que fueron aprobados por unanimidad. En el primero, el Parlamento declara su voluntad de trabajar en "la concienciación, sensibilización y dinamización de nuestra sociedad en la defensa del medio ambiente y los recursos naturales". El segundo llama a "impulsar el desarrollo sostenible con carácter transversal en todas sus iniciativas", y el tercero apuesta por el desarrollo sostenible, considera "el impulso de las energías renovables como el que se realiza en Navarra como un mecanismo válido para un modelo energético limpio, y por la elaboración de planes de ahorro energético".