Pamplona. La red ciudadana por el acuerdo y la consulta Lokarri, cerró ayer en Pamplona el ciclo de encierros sobre cuestiones relacionadas con la pacificación y la normalización política que ha celebrado durante los últimos tres meses, y en los que la participación social ha sido el motor principal de la reflexión. "Ha sido un laboratorio social de participación ciudadana", resumía ayer satisfecho su coordinador, Paul Ríos, tras el encuentro celebrado en la capital navarra. Durante diez horas, un centenar de personas, y otras 40 por Internet, debatieron y reflexionaron sobre posibles fórmulas que faciliten la reconciliación de la sociedad vasca. "Oír opiniones distintas es aire fresco, y genera nuevas ideas y nuevas propuestas", subrayó Ríos.
Como en debates anteriores, la metodología consistió en plantear una lluvia de ideas en busca de iniciativas novedosas que puedan ayudar a la solución del conflicto. En el caso de la reconciliación, Lokarri propuso a los participantes que asumirán cinco roles diferentes (ETA, Gobierno de España, víctimas del terrorismo, otras víctimas de motivación política,y profesores de instituto como promotores de la cultura de la paz) en busca de situaciones de empatía que ayuden a encontrar puntos de encuentro.
A falta de que Lokarri redacte las conclusiones definitivas, durante la jornada de ayer destacó la necesidad de asentar unas bases en torno al fin de todo sufrimiento como paso previo al proceso de reconciliación. En ese sentido, los participantes en el debate de ayer coincidieron en la necesidad de que ETA garantice el final de la lucha armada como paso previo, la importancia de una amnistía, así como que el Gobierno español tome las medidas necesarias para que todos los derechos políticos sean respetados.
Mesa redonda La de ayer fue la última de las jornadas de debate organizadas por Lokarri. Tras dialogar sobre el final de la violencia en Bilbao, y después de tratar en Vitoria el respeto de los derechos humanos de los presos, Pamplona fue sede de las reflexiones entorno a la reconciliación social, uno de los grandes retos que deberá afrontar la sociedad vasca una vez logrado el final de la violencia. "Aunque ahora no se dan las condiciones para comenzar un proceso de reconciliación debido a la persistencia de la violencia, como sociedad debemos ir preparando el camino para poder desarrollarlo y culminarlo en el futuro", sostiene Lokarri, que como primer paso considera fundamental decidir qué entendemos por reconciliación y definir los contenidos de este proceso.
Para ello, la red ciudadana sentó en torno a una misma mesa a Miguel Izu, miembro del Foro por la Reconciliación, y a Carlos Martín Beristain, especialista en cuestiones sobre víctimas y reconciliación. "Para un proceso de reconciliación es imprescindible un contexto favorable, y que haya un deseo real de reconciliación", explicó Beristain, que remarcó la importancia de reconocer el sufrimiento "de los otros" para romper bloqueo y las fronteras que todavía existen entre las partes enfrentadas. Por su parte, Izu incidió en su experiencia como miembro del Foro para la Reconciliación, que todavía da sus primeros pasos. "La reconciliación es fundamental para que no queden cuestiones pendientes como ha ocurrido con la Guerra Civil y el franquismo. Entonces no hubo proceso de reconciliación, y ahora pagamos las consecuencias", subrayó.
Lokarri recogerá en un documento las conclusiones de los encierros de Pamplona, Vitoria y Bilbao, que serán remitido a partidos políticos, instituciones y movimientos sociales. La red volverá a llevar el debate a la sociedad el próximo otoño con nuevas reflexiones entorno a la pacificación.