tudela. El colectivo ecologista Gurelur ha presentado ante el departamento de Medio Ambiente observaciones en contra de la construcción de una central eólica en el paraje de Cabeza Moro, en Tudela, rechazando la central proyectada porque a su juicio "va en contra de las leyes que protegen el espacio elegido y de las especies que habitan en ellos".
Los terrenos que se verían afectados por la central eólica forman parte de la zona de conservación prioritaria Mateo Cabello-Valdecruz, del LIC de Bardenas Reales, y se encuentran pegados al Parque Natural de Bardenas Reales. Gurelur recuerda que esta zona ya fue excluida por el Gobierno foral y por la Comunidad de Bardenas para la instalación de centrales eólicas "por los valores naturales que albergan y por su grado de protección".
avifauna en peligro Para este colectivo, el Decreto Foral que suspendió la aprobación de nuevos parques eólicos "recoge como uno de los motivos para hacerlo el que se ha garantizado la plural y suficiente presencia de iniciativas promotoras de un elevadísimo número de parques eólicos en Navarra, superando con creces las perspectivas iniciales". Además añaden que el Plan Energético de Navarra 2005-2010 recoge que "el desarrollo de esta tecnología se encuentra limitado por la inexistencia de nuevos emplazamientos eólicos, salvo los destinados a parques experimentales, y la sustitución de equipos obsoletos por nuevos".
Cerca de este emplazamiento previsto para el proyecto de Cabeza Moro existe ya un parque eólico, en Cabanillas, que a juicio de Gurelur, "está siendo mortífero para la avifauna de la zona, ya que están muriendo varias especies esteparias declaradas en peligro de extinción, lo que les hace ambientalmente insostenibles".
En este sentido, en las quejas realizadas hacen referencia a que el propio Gobierno se ha dado cuenta del problema que significa para las aves la instalación de aerogeneradores. "La terrible mortandad de especies protegidas que algunas centrales eólicas están produciendo en nuestra comunidad está sirviendo de argumento a la propia Administración para rechazar proyectos relacionados con la energía eólica. De tal forma, que en un documento del Medio Ambiente se recoge que 'no hay medidas correctoras, salvo la eliminación de aerogeneradores, para reducir el riesgo en la avifauna'", concluye Gurelur.