rechazan los tópicos y es difícil definirlos, pero con ayuda de tres expertos, las psicólogas Ainhoa Saiz y Ana Guinea y el doctor en Ciencias de la Educación Jesús Hernández afrontamos el reto de trazar un perfil de los adolescentes navarros.
DEMOGRAFÍA y economía
Los jóvenes pierden peso en una sociedad envejecida
La población de entre 0 y 14 años años ha ido disminuyendo en Navarra desde hace tres décadas. En los últimos diez años, el grupo con edades comprendidas entre los 10 y los 19 años se ha reducido en 1.049 personas y ha pasado de ser aproximadamente la cuarta parte de la población a suponer algo más del 14%. Los adolescentes crecen, además, en una sociedad cada vez más envejecida.
La inmensa mayoría depende económicamente de sus padres, sólo en la recta final de esta etapa algunos se incorporan al mundo laboral. Mientras ese momento llega permanecen en el sistema educativo, de hecho la edad media en que dan por finalizados los estudios es de 18 años, cuando ya han pasado a otra fase de su desarrollo evolutivo.
salud física
La imprudencia como principal causa de mortalidad
Las causas externas de muerte en el ser humano aumentan al cumplir años, pero no superan el 30% en la niñez hasta que de pronto, al cumplir los 15 años, se disparan por encima del 60% para descender justamente a partir de los 30 años. Estas causas están relacionadas con actitudes de temeridad, sobre todo masculina, que aparecen en la adolescencia. El primer problema de salud en este grupo son los accidentes de tráfico, que afectan especialmente a los varones, seguido de otros accidentes y de los suicidios.
"Una característica de la adolescencia es la baja percepción de riesgo, no sólo respecto al uso de vehículos, motos por ejemplo, sino también en relación con la droga y el sexo", asegura Ainhoa Saiz. "Las chicas tienden a buscar emociones nuevas en otro tipo de situaciones como las relaciones de pareja o amistad", añade. Los adolescentes navarros, no obstante, gozan de unos niveles de salud incomparables con los de generaciones precedentes.
salud mental
Cae el nivel de alarma por la anorexia y la bulimia
El 10% de la población infanto-juvenil padece algún problema mental que, en el caso de los más pequeños tiene en la hiperactividad y el trastorno de déficit de atención la mayor prevalencia. Según Saiz, algunos de estos casos pueden estar mal diagnosticados y tratarse de problemas de conducta, la principal causa de consulta con psicólogos cuando se producen conflictos familiares con adolescentes como protagonistas.
Los trastornos alimentarios, como la anorexia y la bulimia, siguen preocupando a padres y profesionales, pero el nivel de alarma se ha rebajado. "En los 90 se pensaba que este iba a ser el gran problema de salud de los adolescentes. Afortunadamente estos pronósticos no se han cumplido. Existen, pero no de manera tan intensa como se creía".
La psicóloga critica la exagerada importancia que se concede al aspecto físico, sobre todo en el caso de la mujer, y considera este un factor en el desarrollo de estas dolencias, aunque no el único. "Si así fuera todas las niñas estarían en riesgo de sufrir una enfermedad de este tipo. Tiene que haber otros componentes más psiquiátricos, tanto de la niña o el niño como de la familia, que actúen como desencandenantes".
Los especialistas detectan que la preocupación por la imagen se está contagiando a los chicos. Llevada a sus últimas consecuencias esta obsesión puede desembocar en alteraciones como la vigorexia. "La igualdad se está consiguiendo también en los aspectos negativos: las chicas se están equiparando en agresividad, consumo de alcohol y drogas, y relaciones sin control, y los chicos, en el culto al cuerpo. En lugar de ser iguales pero más libres se trasladan al otro género obstáculos que deberían haber desaparecido", afirma.
sexualidad
La edad de la primera relación sexual desciende a 16 años
Respecto a la evolución de la sexualidad, el último informe Juventud en España constata que las personas jóvenes se sienten cada vez menos cohibidas a la hora de hablar de aspectos relativos a su sexualidad. La edad media de la primera relación sexual se sitúa al final de la adolescencia, entre los 16 y los 17 años, un par de años antes, sobre los 14, empiezan a desarrollar sus fantasías y deseos sexuales. Desde 2004 se ha reducido en casi un año para ambos sexos al edad de la primera experiencia sexual. "Las relaciones sexuales se inician cada vez antes, como el consumo de drogas, porque existe una tendencia a acortar la niñez y alargar la adolescencia hasta el infinito y ello provoca desajustes en el desarrollo madurativo de los chavales, que en algunos casos no están preparados para tomar determinadas decisiones", explica Saiz.
La utilización de métodos de protección para evitar embarazos e infecciones de transmisión sexual se mantiene estable, aunque son menos empleados por los jóvenes inmigrantes, lo que explica que el porcentaje de embarazos no deseados sea mayor entre adolescentes de origen extranjero. "En Navarra tenemos datos alarmantes sobre el aumento de embarazados no deseados y enfermedades de transmisión sexual en este grupo de edad, lo que apunta a que la educación sexual sigue siendo una asignatura pendiente y un reto a futuro", alerta la psicóloga. Según Saiz, lo que se trabaja en los centros escolares, "en unos más y en otros menos", es la información, pero no la formación personal. "De qué me vale saber que me tengo que poner un preservativo para no contagiarme de sida o no quedarme embarazada sino no tengo ningún recurso personal para decirle a mi pareja en el momento de la relación sexual: 'O te lo pones o aquí se acaba todo'. Lo que falla no es la información sino saber gestionar esos momentos en los que los adolescentes están excitados, tienen miedo a su pareja les deje o a decirle determinadas cosas", añade.
política y sociedad
Optimistas y desinteresados por la política
Los adolescentes se muestran, en términos generales, como personas satisfechas y optimistas, señala el informe. La política convencional les interesa poco, lo que valoran principalmente es la familia, la salud y la amistad. Se observa también una tendencia solidaria creciente, más en valores y opiniones que en implicación personal directa. "Sería muy positivo que la energía, fuerza y motivación de la adolescencia pudieran canalizarse de manera concreta para que ellos se sintieran partícipes de proyectos sociales", manifiesta Saiz. Como dato negativo cabe destacar la pervivencia entre adolescentes de importantes cotas de rechazo a la homosexualidad.
ocio y consumo
Personalización de móviles e Internet y gestión de bajeras
En los adolescentes del siglo XXI destaca su relación con la televisión, el teléfono móvil, el ordenador y la música, actividad que dicen practicar con más frecuencia y que juega un papel esencial en la construcción de su identidad individual. La adolescencia es protagonista y vanguardia de la nueva sociedad tecnológica. El informe detecta el aumento en la personalización de los dispositivos que utilizan, especialmente el teléfono móvil, pero también la videoconsola, el ordenador y la conexión a Internet. En concreto el móvil les permite estas disponibles y conectados, creando un ámbito de comunicación en el que privacidad e intimidad se viven en sesión continua.
El lado negativo de esta nueva forma de relacionarse es el peligro de adicción. "Conozco a más gente adulta enganchada al móvil, la televisión o Internet que adolescentes. Es un fenómeno para seguir con atención, pero sin mensajes alarmistas", aconseja Saiz, que si advierte de la vinculación entre ocio adolescente y consumo. "Familias enteras pasan los fines de semana en centros comerciales, lo que supone asociar el ocio a tiendas, consumo, dinero... por eso el fenómeno de las bajeras juveniles es positivo. Es una manera de no estar en un bar consumiendo y de que ellos gestionen el ocio con organización y responsabilidad".