san adrián. Los ocho municipios navarros amparados por la Denominación de Origen Calificada Rioja (Azagra, San Adrián, Andosilla, Sartaguda, Mendavia, Viana, Aras y Bargota) producen al año más de 40 millones de botellas de vino. Estas localidades representan algo más de un 10% de la superficie productiva de Rioja y un 27% del viñedo total de la Comunidad Foral. En concreto, entre los ocho municipios suman 6.600 hectáreas de viñedos amparados bajo la denominación y catorce bodegas.
El Consejo Regulador de la DO Rioja se trasladó ayer por primera vez a tierras navarras para celebrar su Pleno ordinario. Las instalaciones del Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria de San Adrián acogieron esta cita. Allí se reunieron los 32 vocales del consejo y se dieron a conocer las cifras de producción de la Denominación. "Si bien la producción de uva protegida por la DO Rioja dentro de la comunidad de Navarra representa un significativo porcentaje de su producción total (27%), aún es mayor el peso específico desde el punto de vista del valor económico de esa producción", apuntaban ayer desde el Consejo. "Aunque no existen datos fiables para sostener esta evaluación, teniendo en cuenta la diferencia habitual de precio entre las uvas de las dos denominaciones de origen, podría calcularse en más de un 40% la participación de la uva de Rioja en el valor total de la producción vinícola navarra", añadían.
Entre otros puntos del Pleno, el consejo aplaudió la reciente sentencia del Tribunal Supremo, en la que avala la exclusividad del uso de la marca Rioja para aquellos vinos amparados por la Denominación de Origen Calificada.
Manifiesto por el rosado Una vez concluida la reunión, los vocales del consejo se trasladaron al Ayuntamiento de San Adrián, donde fueron recibidos por su alcalde, Carlos Monasterio, y por el consejero de Relaciones Institucionales de Navarra, Alberto Catalán. Allí, el presidente del Consejo Regulador Rioja, Víctor Pascual, hizo pública la adhesión de este organismo al manifiesto por la defensa del vino rosado. El gesto fue agradecido por Alberto Catalán, "dada la importancia que este tipo de vino ha tenido y sigue teniendo para Navarra", dijo el consejero.
Catalán destacó que "Navarra ha sido tradicionalmente asociada a grandes rosados, y aunque el 70% de los caldos que produce actualmente son tintos, el vino rosado sigue teniendo una presencia, una dedicación y un valor especial". De ahí "la relevancia de que las diferentes denominaciones de origen vitivinícolas de España apoyen el manifiesto por la defensa de los métodos tradicionales de producción de este tipo de vino frente a la pretensión de la Comisión Europea de aceptar que se venda como resultado de mezclar vino blanco con vino tinto".
Por su parte, Víctor Pascual apuntó que "la DO Rioja, presente en tres comunidades distintas, trata y mima a las tres por igual". "Esto es fundamental en momentos que no son nada fáciles y cuando la facturación es menor".
En la margen izquierda del Ebro Los ocho municipios que configuran el Rioja de Navarra se sitúan geográficamente en la margen izquierda del río Ebro, formando una franja de terreno que se extiende desde Aras y Viana, límite con Álava, hasta Azagra, interrumpida por las localidades de Lodosa y Cárcar, que no pertenecen a la DO Rioja.
Según describían desde el consejo, los vinos blancos y rosados Rioja producidos en Navarra tienen buena graduación alcohólica y son muy afrutados en general, así como muy equilibrados y sabrosos. Los vinos tintos son frescos y complejos en la parte más alta de la región, equilibrados en zona de transición y más estructurados y cálidos al sur. En ensamblaje dan vinos de gran equilibrio, con estructura y color destacados.
Las nuevas inquietudes surgidas estos últimos años entre los productores y elaboradores del territorio de Navarra adscrito a la DO Rioja se han traducido en el refuerzo de su potencial vinícola mediante actuaciones de concentración parcelaria, adecuación de variedades, rejuvenecimiento del viñedo y demás mejoras de infraestructuras agrícolas. "Esta nueva realidad, fácilmente apreciable cuando se recorre el eje del Ebro desde Viana a Azagra, ha propiciado el nacimiento de proyectos bodegueros y la potenciación y mejora de los ya existentes, con importantes inversiones en instalaciones de elaboración, crianza y embotellado de Rioja", apuntaba Víctor Pascual. "Ello ha permitido dar un salto notable en la presencia y prestigio del vino de Rioja producido en Navarra dentro del contexto general de la Denominación, y hace vislumbrar un futuro para la zona más acorde a su potencial vitivinícola.", concluyó el presidente del Consejo Regulador.