D ESDE el pasado mes de mayo, las bicis están también reguladas como uno de los agentes que intervienen en la circulación de la ciudad, y, aunque cuentan con sus espacios (el nuevo carril bici, por ejemplo), sus usuarios deben respetar en los trayectos al peatón, por ser éste más débil. Ésta es la filosofía de las llamadas aceras bici , que han comenzado a marcarse por diferentes tramos de la ciudad. Se trata de 27 kilómetros, en los cuales los ciclistas podrán hacer uso de la bicicleta, con unas premisas claras: acomodando su camino al del viandante, y nunca superando "los 10 kilómetros por hora", tanto que "en el caso en que no puedan hacerlo, deben bajarse a la calzada o ir con la bici a pie", indica José Reyes, director del área de Movilidad del Ayuntamiento.
Los ciudadanos han comenzado a ver las nuevas aceras ya pintadas en la ciudad, con una raya discontinua blanca y una bicicleta impresa. En Pío XII, la avenida de Navarra, en Mendillorri..., y en esta semana en dos de los enlaces con las localidades de la Comarca: la cuesta de Beloso y la cuesta de Labrit. Estas aceras se han seleccionado, en unos casos porque su anchura lo permite, y en otros, porque se ha constatado que no registran una afluencia masiva y continua de peatones.
las preguntas
¿Si me atropella una bici?
Estas aceras, no obstante, han originado ya varias dudas a los vecinos, tanto ciclistas como peatones. Luis Martínez, vecino de Burlada, indica que "ahora me siento más inseguro bajando andando por Beloso", y plantea una pregunta: "Si una bici me atropella, ¿quién se responsabiliza, el chaval que baja como un loco?". En este sentido, el responsable de Movilidad del Ayuntamiento indica que "en ese momento, si se da a la fuga, hay que intentar quedarse con el mayor número de datos posible, como si fuera un vehículo". No obstante, pone en evidencia que "los ciclistas, como los conductores, deben comportarse cívicamente por la ciudad y cumplir sus responsabilidades". Hay que señalar que la nueva Ordenanza de Tráfico ya contempla la posibilidad de que, si se constatan muchos accidentes de bici-peatón, el Ayuntamiento podrá crear un registro de bicicletas para que "las que quieran circular por aceras cuenten con una matrícula y, asimismo, un seguro de responsabilidad civil", una posibilidad que todavía no se contempla llevar a cabo.
El espacio en la acera
Las bicis, por la banda blanca
Otro de los dilemas que ha surgido con estas nuevas aceras es saber cuál es efectivamente el espacio que deben ocupar las bicis en su tránsito. De hecho, para muchos, es el lugar que queda desde la banda blanca a la calzada, y denuncian por ello la presencia de bancos, farolas, etc. que dificultan la marcha. En cambio, según precisan desde el área de Seguridad Ciudadana, esta banda blanca "es sólo una forma de ordenación de los espacios; lo normal es que los ciclistas se guíen por esta banda, y si coinciden con un peatón se orillen al extremo más cercano a la calzada", pero teniendo en cuenta que "como máxima principal la acera es del peatón", porque, como se sabe, las "bicicletas, en tanto vehículo, deben circular con preferencia por las vías ciclistas y calzadas".
Multas a ciclistas
Sanción leve: hasta 90 euros
¿Qué multa puede tener el ciclista si no cumple estas normas? De momento, se contempla como una sanción leve, y el agente puede interponer una multa de hasta 90 euros. Sin embargo, Policía Municipal ya trabaja para establecer una tipificación: "Seguramente, una infracción con la bici podrá quedar en 30 euros, si no supone un riesgo extremo". Aún, no ha habido ciclistas multados.