pamplona. El Ministerio de Trabajo aprobó ayer un expediente de regulación de empleo de suspensión temporal para aplicar a los 12.000 empleados que tiene ArcelorMittal en España, repartidos entre sus 17 plantas (en 16 comunidades autónomas). Esta medida afecta a las tres fábricas que posee el grupo siderúrgico en Navarra, localizadas en Lesaka, Legasa y Berrioplano, y que aglutinan a unos 850 trabajadores, informaron ayer fuentes de la compañía.
En un principio este expediente se extiende hasta el 31 de diciembre, aunque se puede prolongar hasta el 1 de junio de 2010. Sin embargo, fuentes de ArcelorMittal lo calificaron de "flexible", es decir, que "cada planta lo aplicará sólo cuando las circunstancias así lo requieran". De esta forma, en el caso de que cualquiera de estas factorías esté obligada a regular a su plantilla, se ha acordado que los trabajadores afectados cobren el 90% de su salario bruto.
la distribución En la Comunidad Foral, de las tres plantas, Lesaka es la que concentra a un mayor número de empleados, con unas 700 personas. Tras esta fábrica se encuentra Legasa, con cerca de cien; y luego Berrioplano, con unos 60. De esta forma, la factoría de Lesaka se dedica a laminar y galvanizar el acero. En Legasa, pintan y recubren este material y Berrioplano se ha especializado en la fabricación de paneles de acero para la construcción industrial. Aunque el grupo siderúrgico ya anunció que la planta de Legasa desaparecerá para trasladar su trabajo a la empresa de Lesaka, señalaron fuentes del grupo.
el proceso empezó en abril El pasado 15 de abril, ArcelorMittal y los sindicatos constituyeron en Madrid una mesa de diálogo para negociar el ERE planteado para toda su plantilla en España, y que según afirmó el vicepresidente de la empresa en España, Gonzalo Urquijo, descartaba despidos. Un expediente que en principio no contaba con el beneplácito de los sindicatos en la Comunidad Autónoma Vasca, tales como LAB y ELA, que ya manifestaron su intención de impedir que el Ministerio de Trabajo lo aprobase. Así en la CAV, cuenta con seis plantas productivas, dos centros de servicios y cuatro de distribución, donde trabajan unas 3.800 personas.
La empresa cerró a principios de mayo el primer horno alto de Gijón para hacer frente a la caída de la demanda, y amenazó hace unas semanas con cerrar el segundo horno alto de Asturias si las subcontratas, actualmente en huelga, incumplían con los servicios mínimos.