Editorial
La estabilidad de Osasuna
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| OSASUNA estrenó su recién confirmada permanencia en Primera División repitiendo un viejo error que ha lastrado durante esta temporada el desempeño del equipo hasta última hora. Las dudas generadas por las declaraciones del presidente Patxi Izco y del entrenador, José Antonio Camacho, sobre la continuidad de éste como entrenador incidían en lo ocurrido hace un año con Cuco Ziganda. Quizá fue mal manejo del lenguaje o una jugarreta de los nervios propios de un final de Liga angustioso; el caso es que era urgente poner las cosas en su sitio, no alentar polémicas que dividen al osasunismo y enviar un mensaje claro a la afición. Y el mensaje es que Camacho sigue. A partir de ayer, el entrenador trabaja para componer una plantilla que permita a Osasuna competir -con sus limitaciones económicas- en una de las mejores ligas del mundo y tratar de hacerlo sin provocar un estado de incertidumbre entre sus fieles aficionados de agosto a junio. Los hinchas rojillos y sus seguidores ocasionales reconocen el valor de continuar entre los veinte mejores equipos de la Liga. Serán ya diez años consecutivos, la segunda etapa más dilatada del club en la máxima categoría, aunque ahora el esfuerzo por mantenerse es superior. El fútbol actual es mucho más exigente en todos los planos que el de las décadas ochenta y noventa (1980-1994) y un club deportivo como Osasuna trabaja con unas limitaciones económicas que sí pueden sortear algunas sociedades anónimas. La exigencia de soluciones imaginativas para recaudar ingresos y de decisiones prácticas para vender y fichar futbolistas es un ejercicio que implica cada año el máximo rigor. Como se ha comprobado en el curso actual, cualquier error en esos capítulos pasa una factura muy cara. De ahí la importancia de no sembrar dudas y de explicar bien a socios y aficionados el porqué de cada paso. No es fácil la tarea de Patxi Izco y su junta directiva, pero habrá que convenir que en estos siete años al frente del club, y con los resultados deportivos en la mano, sus aciertos superan a los errores. Ahora afrontan el último año de su segundo mandato y en el horizonte de 2010 asoman las elecciones a la presidencia. Con esa cita en la agenda, mantener la estabilidad en el club es clave. |
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