Editorial
Ganar sobre el fango
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| eS lamentable que a una semana de las elecciones europeas los grandes medios de comunicación hayan vuelto a polarizar la campaña centrando sus informaciones y análisis en la confrontación exclusivamente a dos, PSOE y PP. Pero es aún más lamentable que estos dos partidos hayan sustituido el discurso sobre Europa -razón de ser de estos comicios- por un frenético agitar el ¡Y tú más! del ventilador de corrupciones y corruptelas, abusos y fraudes. Por no hablar, ya ni siquiera hablan de la grave situación económica y el desempleo. Y lo están haciendo sin ningún pudor, echando mano de las mayores bajezas, entre las que dejando atrás casos flagrantes de corrupción como los presuntos cohechos y prevaricaciones del caso Gürtel , se chapotea en miserias de baja estofa como el uso de aviones oficiales para actos particulares. Levantada la tapa del estercolero, los ciudadanos se van enterando de que presidentes, ministros y altos cargos de los dos grandes partidos han gorroneado bienes públicos para su propio provecho, y de eso se encargan primero quienes se adelantaron a denunciar y después los que respondieron con denuncias de idéntico tenor. Aviones del Ejército, trajes, bigotes y subvenciones a la familia han eclipsado cualquier atisbo de altura en el debate parlamentario y han puesto en entredicho la honorabilidad de la clase política dominante. Ni al PSOE ni al PP parece importarles su propio descrédito con tal de ser el último en dar la bofetada, en ese regate a corto plazo en que están convirtiendo la política. Los ciudadanos asisten asqueados a este derroche de impudicia, mientras los sabuesos rastreadores que siempre hay y habrá en los aparatos de los partidos siguen rebuscando entre la basura del adversario. Tal para cual, esto es lo que hay. Y en esta repugnante carrera, en unas elecciones europeas que el PP quiere convertir en primarias, continuarán desenterrándose miserias que volverán a enrarecer la convivencia política. Ambos partidos, PP y PSOE, se juegan mucho y no van a frenarse ahora que las urnas ya están desempolvadas. Claro que en este juego del escupitajo resulta más que evidente que quien sale ganando, hoy como ayer, es la derecha, a la que la práctica totalidad de los sondeos le otorgan el triunfo el próximo domingo. Son los réditos de este cuerpo a cuerpo en el lodazal, en el fango. |
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