pamplona. La lista de espera de solicitantes de vivienda protegida se ha reducido en un año hasta las aproximadamente 4.500 peticiones actuales una vez analizados los últimos datos que maneja la sociedad pública Vinsa. La última campaña de viviendas del año pasado se cerró con 6.508 inscripciones válidas para 1.318 VPO y VPT en Pamplona y su Comarca. Pero de las 5.090 solicitudes que seguían esperando una vivienda social, alrededor de 500 habrían renunciado a esta tipología (imposibilidad de acceder a financiación, bajas voluntarias, etcétera) por lo que fuentes de la sociedad pública estiman que la demanda actual se sitúa entorno a las 4.500 viviendas. Sobre el perfil medio del demandante, de las 6.408 solicitudes de partida, 4.642 (72,55%) procedían de un sólo titular, 1.756 fueron presentadas de manera conjunta por dos personas, y 10 por tres, por lo que se calcula que hay 8.184 demandantes totales (ahora algo inferior). Por otro lado, de las solicitudes analizadas, 4.345 pertenecían a unidades familiares de un miembro y 1.394 de dos integrantes, 362 a familias de tres miembros, 210 de 4, 58 de 5 y 24 de más de cinco. Por otro lado, 3.696 solicitantes (el 57,68%) tenían ingresos inferiores a 2,5 veces el IPREM (1.318 euros al mes). 2.477 entre 2,5 y 4,5 veces el IPREM, y 235 entre 4,5 y 7,5. El 90%, menos de 3,5 IPREM (1.809,15).
Asimismo, si bien la mayoría de las solicitudes eran individuales, el grueso de los adjudicatarios finales eran parejas. Así, el 72% de las demandas satisfechas fueron para parejas y sólo el 27,76% de un único titular. El 50% de los beneficiarios cobraba además menos de 2,5 veces el IPREM, mientras el 43,59% percibía al mes entre 1.318 y 2.372 euros.
De los datos de VINSA se desprende que la principal necesidad de vivienda se sitúa entre los tramos más bajos, hasta 2,5 veces el IPREM que es precisamente el tope para acceder a una VPO en alquiler. De este modo, muchos de estos demandantes también encajarían en una vivienda de esta tipología contando con las subvenciones adecuadas para que la cuota mensual fuera asumible. En estos momentos, los inquilinos de alquiler social reciben el 75% de ayuda con rentas que no llegan al IPREM, y el 25% hasta 1,7 veces. Hasta dentro de año y medio o dos años no habrá preparada una oferta importante de vivienda de alquiler (alrededor de un millar), cuando se construyan las previstas en el banco foral de suelo. La alternativa es la bolsa de alquiler de VINSA que se quiere potenciar con vivienda libre de propietarios que reciben un precio de mercado y que luego se alquilan por el Gobierno a precio de VPO.
VPT y renuncias Esta situación explicaría en parte que se estén produciendo renuncias en vivienda de precio tasado, el segmento más alto de la vivienda social, con precios que rondan los 200.000 euros (1.810 euros el metro cuadrado). De hecho, ya hay promociones en la Comarca de Pamplona (Berriozar y Ororbia) que no se han podido cubrir con campañas públicas de manera que en una segunda convocatoria puede optar cualquier persona empadronada en Navarra, mayor de edad y con ingresos superiores a 12.000 euros e inferiores a 3.876,75 euros al mes. A los problemas de financiación se suma el hándicap de la ubicación que, cuando la demanda era muy elevada, no se tenía en cuenta mientras fuera en la Comarca. Ahora, en cambio, puede haber solicitantes que estén a la espera de otras promociones en zonas más próximas a Pamplona como Ripagaina o Lezkairu, admite el director del servicio de Vivienda del Gobierno foral Luis Antonio Ayesa. Con la futura ley se flexibilizan las condiciones para poder cubrir aquellas promociones sin éxito. Así, en un plazo de tres meses podría acceder cualquier persona no empadronada en Navarra, y en un plazo de un año superando cualquier tramo de renta.