UBIÉRAMOS querido volver a las Bardenas a celebrar el desmantelamiento del Polígono de Tiro. No ha sido posible. Aunque las causas de que el Polígono de Tiro continúe son diversas, una de las principales se debe a la falta de coherencia y defensa de los intereses ciudadanos por parte de UPN y PSN. Aquí han faltado dos circunstancias que se han dado donde ha habido éxitos para desbancar instalaciones no deseadas popularmente. Una ha sido la concurrencia de todos los partidos políticos, incluso el gobernante local, acordando enfrentarse a las instituciones superiores responsables de la instalación; recordemos a Bono cuando era presidente de su comunidad y caminaba tras la pancarta frente al Polígono de Tiro que el Gobierno del PSOE pretendía instalar en Cabañeros. Otra circunstancia de éxito ha sido el apoyo de todos los partidos de la oposición al movimiento social -un ejemplo cercano podemos encontrarlo en el freno al intento de permitir la valorización energética de neumáticos en Tudela-. Ambas cuestiones han fallado estrepitosamente en el caso del Polígono de Tiro de las Bardenas.
Durante los 30 años de ayuntamientos democráticos hubo, al menos en Tudela, un posicionamiento unánime contra el Polígono de Tiro. Ese posicionamiento, junto que con la presión social, consiguió en 2001 que el convenio que se firmase fuese por siete años mientras se decía buscar otro lugar. Pero ese débil apoyo formal se rompió por llegar al Gobierno español el PSOE y por los acuerdos políticos PSN-UPN. Ni se dio el diálogo que se espera de un gobierno de izquierdas, ni el PSN fue capaz como Bono de enfrentarse a su propio Gobierno. La llegada del PSOE al Gobierno español acabó logrando lo que su grupo municipal de Tudela siempre negó que fuese a ocurrir, un cambio de posición que motivó que pasaran de ser reclamantes del desmantelamiento de la instalación militar, a sumisos arrendadores a quienes les parece demasiado exigir explicaciones al Ministerio de Defensa ante el último accidente militar cerca de Senda Viva.
Este cambio de posicionamiento de UPN y sobre todo de PSN ha roto las posibilidades de éxito a corto plazo en el objetivo de desmantelar el Polígono de Tiro de las Bardenas. Es evidente la particular responsabilidad del PSN por su pertenencia al ámbito de la izquierda. Su cambio de posición resulta desmovilizador y frustrante e impide un acuerdo social de mayor calado. Esto no merma la responsabilidad de UPN, gobernante en Navarra, ayuntamiento de Tudela y la Comunidad de Bardenas con el apoyo del PSN. Ambos, UPN y PSN, han cambiado de chaqueta antipolígono a chaqué propolígono.
Acabado el baile de disfraces, la vida sigue con cada cual en su sitio, por un lado UPN y PSN favoreciendo que una estructura caciquil y obsoleta como la Comunidad de Bardenas se haga con la titularidad de un territorio del común de vecinos, y la propia Junta de Bardenas con el suculento banquete de ingresos con los que continuar costeando palacetes, excursiones exóticas y de paso alguna que otra actividad medioambiental con la que pretender cubrir las apariencias. Por otro lado, quienes nos enfrentamos al Polígono de Tiro con la opción de unas Bardenas en paz, sin bombas de ningún tipo. Ante esta triste realidad, hemos decidido lo único que sabemos hacer, seguir luchando mediante las marchas al Polígono y continuar manteniendo viva una llama de oposición a esta instalación militar en tanto llegan circunstancias más favorables a nuestro objetivo.
El pasado 2 de abril un F18 se estrellaba entre Valtierra y Caparroso y venía a recordarnos qué significa la ubicación del Polígono de Tiro en Bardenas. Ni el presidente de la Comunidad de Bardenas pudo acercarse al lugar del accidente hasta que así lo quiso el Ministerio de Defensa; de nada le sirvió la recién estrenada propiedad bardenera, no pudo pasar y punto. El secretismo militar gobierna esa parte del territorio bardenero y no sabemos si también nuestra salud, además de amenazar nuestra seguridad y tranquilidad. Dicen que las Bardenas es el lugar necesario para que se entrenen aquellos que supuestamente velan por nuestra seguridad. ¡Qué ironía si para tal fin ponen en riesgo nuestra seguridad estrellándose a segundos de vuelo de nuestras cabezas! ¿Dónde caerá el siguiente? Caiga donde caiga, no será con nuestra complicidad ni con nuestra pasividad. Cincuenta y ochos años son demasiados para cualquiera.
Por voluntad de la ministra de Defensa, esta marcha coincide con su llegada a Tudela en la campaña electoral para las elecciones europeas. Ciertamente el Polígono de Tiro de las Bardenas es un tema netamente europeo que nos afecta directamente, puesto que son los aviones de la OTAN los que vienen a estas tierras a hacer sus experimentos guerreros. Es pues un buen momento para que el asunto salga a la palestra. En los mítines en los que se viene abundando sobre las bondades de las instituciones europeas, sería de desear que un tema de la envergadura del Polígono de Tiro fuera objeto de debate público. Que PP, UPN y PSN den la cara y expliquen las bondades de su apoyo a la instalación militar aquí, en vez de ocultarse en el silencio por considerar un asunto que les puede restar votos. He aquí un tema concreto que afecta directamente a nuestra seguridad para que la ciudadanía sopese la orientación de su voto.
Ahora bien, para ese debate no hacía falta la presencia en Tudela de la ministra precisamente al día siguiente de la marcha contra el Polígono. Tan cierta es la legitimidad de su venida como su demostración de prepotencia que raya el insulto. Sería deseable al menos que, además de defender sus posiciones en el mitin, hiciera un hueco para escuchar la opinión de la inmensa mayoría de la población de la Ribera y de las razones que tenemos para exigir su desmantelamiento.
Con la XXII Marcha Antipolígono haremos nuestro particular mitin. Nuestra voz también estará inmersa en el debate, en medio de las Bardenas. No queremos que el ruido de la campaña mediática electoral apague la voz de nuestra razón, por eso os llamamos a acudir el domingo 31 a las 12 a los Aguilares. Dejaremos sentir nuestra presencia para exigirles que esa Europa mejor que nos prometen, no sea puras palabras, que empiecen por aquí mismo. Desmantelando el Polígono de Tiro. Allá nos vemos.