Editorial
Inseguridad jurídica
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| CONTRA todo pronóstico, dados los antecedentes, el Tribunal Constitucional enmendó la plana al Supremo y amparó el recurso de la candidatura Iniciativa Internacionalista rehabilitándola para participar en las elecciones al Parlamento Europeo. Tras conocerse la decisión, el Gobierno español y su Ministerio de Justicia expresaron su acatamiento -faltaría más- y se felicitaron por el buen funcionamiento del Estado de derecho. Pues bien, esta apreciación es la que queda en entredicho a poco que se entre en los argumentos aducidos por el TC para dar vía libre a la candidatura encabezada por el dramaturgo madrileño Alfonso Sastre. Para empezar, es la primera vez que el Constitucional no ratifica la ilegalización de una lista electoral tras los reiteradísimos recursos de amparo elevados después de que la Sala 61 del Supremo, creada al efecto, hubiera ilegalizado a diestro y siniestro listas electorales por su supuesta vinculación con ETA-Batasuna. Según el TC, los indicios aducidos por el Supremo no demuestran otra cosa que "coincidencia ideológica", no vinculación con ETA-Batasuna. El TC no percibe que se defienda por medios violentos la ideología de Iniciativa Internacionalista, exige "certidumbres basadas en datos acreditados" y expresa de manera contundente que "en nuestro ordenamiento jurídico no cabe excluir ideología alguna". Sabios y justos principios, si no fuera que no se han tenido en cuenta en otras muchas ocasiones, lo que hace dudar de la consolidación del Estado de derecho y provoca absoluta inseguridad en la administración de justicia cuando se trata de interpretar la antidemocrática Ley de Partidos. Por otra parte, es elocuente el disgusto no reprimido de los portavoces del PP, con una María Dolores de Cospedal que acusa al TC de estar "fuera de la realidad", o esa "mala noticia" que el Constitucional ha dado a Rosa Díez. Eso sí, todos acatan pero critican y manifiestan su desacuerdo, cosa que tan mal sentaba cuando otros expresaban eso mismo en sentencias contrarias. Ahora queda por ver cómo rectifica Rubalcaba cuando en referencia a esa candidatura dijo que "no hay que confundir las bombas con los votos". Y queda por ver, también, qué va a ocurrir cuando desde la izquierda abertzale oficial se pidan los votos para Iniciativa Internacionalista. |
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