pamplona. El investigador navarro Iñaki Sagredo regresa al panorama editorial con El castillo de Amaiur (a través de la historia de Navarra) , un libro que recorre los acontecimientos vividos en este emplazamiento de Baztan desde su pasado desconocido, en tiempos romanos, hasta el papel señalado de la fortificación en la conquista de Navarra en 1522, sin obviar otras épocas en las que este lugar también tuvo su importancia, como la Guerra de Convención, en el siglo XVII, o las guerras napoleónicas en el XIX.
Publicado por Pamiela, este trabajo combina las características de la divulgación histórica, con materiales atractivos para cualquier lector -imágenes, mapas, diseño-, junto con apartados dedicados a presentar la abundante documentación original, mucha de ella descubierta en el curso de esta investigación. En este sentido, la editorial afirma que éste es "el trabajo más completo publicado hasta ahora sobre la historia y la vida del castillo de Amaiur". En concreto, Sagredo ha llevado a cabo una búsqueda concienzuda en los archivos de Simancas (Segovia)y del Servicio Histórico Militar y de Cartografía histórica (Madrid), así como en el Archivo General de Navarra o indagando en registros europeos que albergaban información pertinente.
En una primera parte, el libro realiza un pormenorizado recorrido histórico y, en la segunda, se intenta reconstruir la fortificación a partir de los documentos y las excavaciones arqueológicas realizadas hasta la fecha. Además, cuenta con un prólogo de Pedro Esarte y al final se incluyen hasta 22 anexos, una cronología y un diccionario de términos, entre otras cosas.
un puzzle Según explica Sagredo, se trataba de "recorrer la historia del castillo a través de la historia de Navarra". Así, cree que ya en la época romana "debió existir una fortificación" en este enclave, dada su ubicación estratégica y que el puerto de Otsondo "era el paso más cómodo por el Pirineo, junto con el de la costa, Oiasso". El siguiente alto en el camino es el siglo XVI y, sobre todo, el año 1522, "cuando se frustró una oportunidad única para recuperar la independencia de Navarra", perdida en 1512, apunta el autor, que detalla, además, cómo, antes, en 1516 y 1521 hubo otras dos intentonas, también fallidas. Y cómo, a finales de 1522, las tropas invasoras abandonaron la fortificación y colocaron varias minas para derruirlo. Con posterioridad, en 1637 se hizo una pequeña reforma a partir de lo que había quedado; en 1641, "los españoles derruyeron los restos"; en 1794, "los franceses lo volaron con dinamita", y en 1813, "debió de ser abandonado".
Todos estos vaivenes han provocado que los visitantes que acuden al lugar donde hoy se erige un monolito "crean que están ante los restos del castillo medieval", cuando la realidad es que "es un puzzle de varios castillos". Por ejemplo, apenas queda nada del edificio altomedieval, sí hay partes del gótico, y también de una fortaleza del siglo XVII. Resulta complicado "hasta para los arqueólogos" saber cómo era el castillo de Amaiur en su forma original, e Iñaki Sagredo realiza su propia interpretación, apoyado en la documentación, mucha inédita, que ha consultado. Y "el tiempo dirá si hemos acertado", concluye.