pamplona. Representantes de los euskaltegis IKA y AEK denunciaron ayer que la creación de Euskarabidea no ha mejorado la política lingüística del Gobierno de Navarra, "más bien al contrario ya que las partidas presupuestarias destinadas a estos euskaltegis de iniciativa popular se han reducido desde 2001 en casi un 40%". En su opinión, las líneas presupuestarias "hasta ahora insuficientes" se han convertido "en insignificantes" por lo que exigen al Ejecutivo que conceda subvenciones "dignas" a estos centros que llevan 40 años euskaldunizando y alfabetizando adultos en Navarra. Para mostrar su malestar han organizado varios actos de protesta: todos los viernes a partir del 29 de mayo se concentrarán frente a la diputación a las 11 horas, y el martes 2 de junio, a esta misma hora, tienen previsto desarrollar en la plaza del Castillo una iniciativa que reflejará la labor que realizan en los euskaltegis.
La esperanza con la que muchos recibieron la creación de Euskarabidea se ha ido diluyendo en este año y medio. Y es que, según explicó la directora de IKA, Sagrario Alemán, "aunque todos sabíamos que no se iba a formular ninguna propuesta para cambiar la ley, es decir, aceptaba la zonificación, poca gente esperaba que este instituto comulgara tan fácilmente con las tesis del Gobierno de UPN". En su opinión, su creación no ha supuesto más que "un intento de maquillar la política del Gobierno, de mostrar la gran labor que desarrolla el Instituto con la esperanza de que los euskaltzales permaneciéramos en silencio".
Pero no lo han logrado. Las representantes de IKA y AEK hablaron ayer alto y claro. Criticaron que pese a que la Ley del Vascuence afirma que el castellano y el euskera "son lenguas propias de Navarra y todos los ciudadanos tienen derecho a conocerlas y a usarlas", la realidad es que "la única opción de aprender euskera quien no lo ha podido hacer en la escuela es ir al euskaltegi". En este sentido, Aitziber Sarasola, de AEK, afirmó que la euskaldunización y alfabetización de adultos debería ser un elemento fundamental de la política lingüística, una labor que "desarrollamos desde hace muchos años, con medios muy precarios, sin la ayuda debida ni ningún reconocimiento por parte del Gobierno".
Y es que si hasta ahora las partidas "eran insuficientes" en la actualidad son casi "insignificantes". En concreto, el presupuesto "ha bajado de 647.290 euros de 2001 a 390.000 euros este año, es decir, cerca de un 40%".
Asimismo, Alemán denunció la discriminación que sufren las personas que deciden aprender euskera dependiendo del centro al que acudan, ya que "no pagan lo mismo en los euskaltegis de iniciativa popular que en los de la Administración". Por ello piden iniciar "un proceso de reflexión" con el Ejecutivo.