Pamplona. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó ayer en el Congreso que es "discutible" la decisión de su partido de facilitar la continuidad de UPN en el Gobierno de Navarra. "Hemos hecho con todas las consecuencias una opción en Navarra. Habremos acertado o no; habremos sido más valientes o menos valientes; todo eso es discutible, aunque no suele ser la falta de valentía lo que ha acompañado al Gobierno en su trayectoria política", aseguró ayer el líder del PSOE en el Congreso, que consideró que "el tiempo dirá" si la decisión fue acertada.
Zapatero había sido interpelado previamente por la diputada de Nafarroa Bai, Uxue Barkos, que criticó los "cambalaches" del Gobierno, a quien cuestionó la falta de coherencia en su proyecto político. "Pactar déficit público con el ala izquierda de la Cámara y acordar el plan de saneamiento de las cajas con el PP suena a cambalache. Pactar gasto público en políticas sociales pero rebajas fiscales con otros, también", afirmó Barkos, que recordó a Zapatero que fue él quien decidió encarar la legislatura "en solitario". "Busque la coherencia de un proyecto de izquierda ilusionante. Busque desde posiciones solidarias y de progreso una salida social a la crisis que vaya más allá del reconocimiento de derechos o del discurso del subsidio. La izquierda le demanda también políticas activas y eficaces, valientes y capaces para salir de la crisis", reclamó la diputada.
En su réplica, el presidente del Gobierno agradeció el "tono" empleado por la representante de NaBai, de quien destacó la "actitud de fair play " que ha mantenido "siempre", "porque sé que no les es fácil la posición que adoptó el PSN". "Soy muy consciente de que no es agradable para Nafarroa Bai, que no es satisfactoria", afirmó. Pese a ello, Zapatero rechazó las consideración de "cambalache" porque, subrayó, su partido "siempre ha actuado con transparencia". "Aquello que en democracia es transparente no puede ser considerado cambalache", insistió.
El presidente defendió además la validez de sus propuestas económicas, que son "útiles y coherentes". "Útiles para el objetivo primordial que hoy tenemos, que es frenar al máximo la destrucción de empleo y que tengan coherencia para el nuevo modelo productivo", subrayó Zapatero, que negó que la soledad parlamentaria de su grupo sea buscada. "Hay muchas circunstancias políticas que dificultan el acuerdo con algunos grupos", dijo el presidente, que destacó que la pluralidad ideológica de la Cámara impide llegar a acuerdos con todas las fuerzas.
UPN pide acuerdos con el PP El diputado de UPN, Carlos Salvador, también reclamó a Zapatero que busque acuerdos con el resto de fuerzas. Sin embargo, el aforado regionalista abogó por el consenso con el PP como fórmula para afrontar la salida de la crisis. "Sus medidas serían mucho más creíbles si vinieran precedidas de un amplio consenso social y político, y si respondieran a una estrategia integral, coherente y flexible", cuestionó Salvador, que responsabilizó a Zapatero de la crisis "por no haber aprovechado la herencia y por equivocarse en las políticas de estos últimos años". "Se ha comportado como la cigarra de la fábula", espetó el diputado navarro.
Salvador puso la gestión del Gobierno de Navarra como ejemplo para afrontar la crisis, y destacó que las medidas aplicadas en la Comunidad Foral están "consensuadas con el PSN, con los sindicatos y con los empresarios". Por ello, reclamó a Zapatero que "impulse medidas que generen el mayor consenso posible y rechace aquellas que puedan crear un clima de crispación, como la reforma de la ley del aborto o la dispensación libre y sin control de la píldora".
En su réplica, el presidente recordó las "posibilidades financieras" de la Comunidad Foral, y admitió el "buen resultado" de las iniciativas impulsadas por el Gobierno de Navarra, como las ayudas a la compra del automóvil, "un dato que ha permitido impulsar la ayuda" estatal. Zapatero, sin embargo, destacó que su Gobierno "no puede estar esperando a que le faciliten el acuerdo", y equiparó la "unilateralidad" de sus medidas con las del Ejecutivo foral. "Las ayudas directas las podíamos hablar hablado", le reprochó.
En cualquier caso, el presidente confió en seguir contando con la "actitud de colaboración" que ha mostrado UPN, y dijo esperar que ese apoyo "no tenga nada que ver con la agenda política de los proyectos de ley del Ejecutivo, porque son terrenos muy distintos". "Podemos afrontar el reto de la crisis y del desempleo y a la vez el Gobierno puede seguir marcando su ritmo de acción legislativa y de compromisos legislativos", advirtió Zapatero. >i.f.