pamplona. La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Navarra (COF), Mª Pilar García Ruiz, aseguró ayer que "las farmacias navarras se ajustarán a lo que establezca la ley y continuarán vendiendo, porque ya lo hacemos ahora -eso sí, con receta, porque así lo marca la ley- la píldora del día después". La presidenta desde hace dos años del citado colegio profesional añadió, no obstante, que "por el tipo de medicamento que es, es posible que haya farmacéuticos que se quieran acoger a su derecho de objeción de conciencia y no lo dispensen".
A este respecto, Mª Pilar García precisó que en el colegio no hay un registro de las oficinas de farmacia en las que no se dispensa este medicamento y añadió que "si hubiera habido dificultades por ello nos hubiéramos enterado. No hemos tenido quejas de los ciudadanos, al menos en el tiempo en el que llevo presidiendo el colegio".
La presidenta de los farmacéuticos navarros, tras comentar que para valorar la medida hace falta tiempo y estudiar en profundidad la decisión del Gobierno del Estado de autorizar la venta sin receta de la píldora postcoital, indicó que "hay que tener en cuenta varias consideraciones desde el punto de vista sanitario. Así -dijo-, es un medicamento que requiere control médico ya que, por ejemplo, está contraindicado tomarlo más de una vez en el mismo ciclo menstrual por que puede producir alteraciones". Por otro lado, "sólo evita el embarazo pero no las enfermedades de transmisión sexual". "Es un fármaco que debe utilizarse de manera excepcional. Es el anticonceptivo menos eficaz".
Actualmente las oficinas de farmacia de Navarra dispensan con recetas médicas las píldoras postcoitales Norlevo, que se ofrece con dos presentaciones una de comprimido único y otra que distribuye la dosis en dos comprimidos, y Postinor, cuyos precios son de 18,76 y 18 euros, respectivamante.
Para que sea eficaz, hay que tomarla cuanto antes después de tener relaciones con riesgo de embarazo. En su farmacia dispensan el medicamento con receta médica y en la mayoría de los casos las pacientes alegan que se les ha roto el preservativo. "Es para uso ocasional, para una emergencia y nunca como método anticonceptivo habitual".
En su opinión, el COF no tiene que pronunciarse al respecto. "La postura del colegio es clara: lo que marca la legalidad", sentencia Pilar García.