la crisis económica ha puesto la zancadilla a muchos sectores y ha provocado la caída de su actividad, con lo que ha generado descenso de los ingresos, recorte de los gastos y la aplicación de la medida más dramática, el despido de trabajadores. Navarra ya suma 38.459 parados en abril, un 67,45% más que hace un año. Unos datos que asustan. Sin embargo, en estos tiempos revueltos, algunos sectores han esquivado el tropiezo de la crisis, y sus libros de cuentas reflejan resultados semejantes a los del año pasado: siguen vivos. Sus beneficios no han disminuido, pero tampoco se han visto incrementados de forma espectacular, tal como coinciden varios de los gremios consultados por este periódico. "No nos podemos quejar, estamos trabajando, pero eso no significa que nos estemos lucrando con la crisis económica", es el comentario más repetido por estos profesionales de sectores diversos, como el de alimentación, calzado, textil o artículos de segunda mano.
equilibrio versus inestabilidad La inestabilidad en la que se ha sumergido la construcción (principal actividad en la que se ha sustentado nuestro modelo), la industria o los servicios durante los últimos meses, contrasta con el equilibrio alcanzado por otras profesiones, como la de carniceros, modistos, vendedores de productos de ocasión o zapateros. A pesar de que el Banco de España estima que en el primer trimestre del año el PIB caerá un 1,8% en el Estado, su tercer registro negativo consecutivo, y que el Gobierno de Navarra calcula que en abril la comunidad habrá entrado en recesión al cerrar este primer trimestre en el -0,4% (el Instituto Nacional de Estadística -INE- dará el dato oficial el próximo jueves), algunos negocios aparcan estas malas cifras macroeconómicas, y sólo se fijan en su facturación y beneficios. Aunque tampoco quisieron dar datos a este periódico sobre sus resultados.
las tendencias del consumidor Los sectores consultados han observado que la situación de crisis que se atraviesa actualmente ha cambiado el comportamiento de los consumidores al realizar sus compras. "Antes eran más impulsivos; en cambio, ahora son prudentes. Preguntan más antes de tomar una decisión", explica Xabier Iturgaiz, zapatero del establecimiento Oñatekogia Dallo. Así, la gente adquiere productos de primera necesidad, como en este caso los alimentos, pero consulta más los precios. "Últimamente se demanda la carne que cuesta menos, como el pollo, muslos, pechugas...", cuenta Juan Ramón Burguete, propietario de una carnicería en el mercado de Ermitagaña. Sin embargo, este carnicero recalca que no se ha producido un incremento de los precios de sus productos respecto al año pasado, más bien, se conservan en niveles de 2008. Así, el IPC ha experimentado un descenso consecutivo desde hace unos meses: en marzo la tasa interanual en Navarra se situó en el -0,2% y en España en el -0,1%. El miércoles, el INE ofrecerá el dato de abril, aunque en el adelantado, conocido la semana pasada, se supo que en el mes pasado la tasa de inflación armonizada se mantuvo en el -0,1% en España, lo que supone el segundo registro negativo interanual de la historia de este indicador que comenzó a elaborarse en el año 1997.
La propia coyuntura económica también ha cambiado las prioridades de los consumidores, y en ocasiones prevalece la necesidad antes que otros motivos más triviales. "Antes podía venir una persona a nuestro establecimiento a vender su televisión sólo porque se había encaprichado con otro modelo que tenía más prestaciones. En cambio, ahora, ha aumentado el número de personas que viene a intercambiar sus joyas por dinero, porque su situación económica no atraviesa un buen momento", explica Óscar Ambrojo, encargado del local Tocateja.
En esta época, algunas conductas de los consumidores se quieren justificar con la crisis económica. Sin embargo, profesionales de estos sectores desmienten que estas prácticas estén relacionadas con el momento actual. Explican que, a veces, estas actuaciones siempre han existido o que se deben a razones culturales.
por motivos culturales Por ejemplo, responsables del establecimiento Mateo Hermanos en Pamplona, especializado en trajes de novios, de fiesta y de madrinas, resaltan que han recibido llamadas en las que se les han preguntado si alquilaban trajes, "pero se trataba de extranjeros, que en su país no tienen hábito de comprarse un atuendo para una boda, y optan por el arriendo". En este caso, las costumbres culturales influyen en la decisión que toma el consumidor. Así, desde Mateo Hermanos indican que no han notado una disminución de petición de trajes para enlaces y fiestas durante estos meses.
En Pespunte, negocio dedicado al arreglo de ropa en la capital navarra, reconocen que "su actividad no ha disminuido", pero tampoco han detectado "un aumento espectacular de personas que quieren arreglar sus prendas por estar algo deterioradas". Es más, una de las responsables de este negocio señala "que muchos de los clientes solicitan arreglos más por capricho que por necesidad". Además, a pesar de que "ahora parece decirse que la gente puede optar por acondicionarse trajes y vestidos de su propiedad o de otras personas para usarlos en sus diferentes compromisos, eso siempre ha existido".
mirar el futuro con cautela Desde este local se advierte de que el negocio "por el momento marcha bien, aunque habrá que ver una vez pasado el verano...", lanza el interrogante. Opinión parecida transmite uno de los profesionales de Curtidos Ripa, especializado en la reparación de calzados y de otros complementos en Pamplona. "La actividad se mantiene, pero puede que baje en los próximos meses. Aunque parezca que el consumidor prefiera arreglar sus zapatos antes que comprar unos nuevos, en el mercado hay calzado barato por el que se puede decantar el comprador", dice.
De esta forma, la bajada general del consumo interno ha causado un freno del crecimiento. A pesar de ello, las actividades analizadas han conservado su clientela habitual, incluso, se han encontrado con rostros nuevos. Esto ha provocado que sus negocios estén resistiendo la crisis económica, pero no significa que se estén aprovechando de ella, como así coinciden todos los preguntados.