Editorial
Tras los talones de León
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| AS informaciones aportadas por DIARIO DE NOTICIAS sobre el denominado caso Cintruénigo , en las que se constata que la rúbrica del regionalista Faustino León figura en 75 cheques librados por el Ayuntamiento cirbonero que escaparon al control público, atestiguan que este procedimiento, ahora en fase de instrucción en un juzgado de Tudela, puede y debe tener más recorrido que la sola imputación del secretario municipal, José María González Sesma. Más teniendo en cuenta la nada baladí circunstancia de que 53 de esos cheques firmados por el ex alcalde cirbonero, por valor de 63.871 euros, lo son al portador, de los que por añadidura dos, por un monto de 3.573 euros, fueron ingresados en una cuenta que el hoy aforado compartía con su esposa. A luz de estos hechos, acreditados en el marco de las diligencias acometidas por la Fiscalía, se entiende que, al conocerse el escándalo, León admitiera la existencia de esa contabilidad paralela, aunque a las horas se desdijera, vertiendo toda la responsabilidad sobre el secretario y recabando el firme respaldo de la cúpula de UPN. En una reciente entrevista que concedió a este diario, Miguel Sanz hizo una cerrada defensa de la honorabilidad de su correligionario y únicamente reconoció una eventual relajación en los mecanismos de control en los tiempos de León como alcalde, si bien, "de existir", extendió ese déficit de tensión en la vigilancia al también ex primer edil Carlos Chivite. La firma de cheques, más cuando lo son al portador y todavía más cuando se ingresan en una cuenta propia, no parecen responder a una simple falta de supervisión, ya que exige una actitud eminentemente proactiva. De ahí pues que tenga todo el sentido la petición de Aralar, que en esta causa ejerce la acusación popular, para que el juzgado de Tudela que instruye este caso se inhiba en favor de la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, la única instancia que puede procesar a León por su condición de parlamentario foral. Llegados a este punto, en el que aunque a Faustino León le asista plenamente la presunción de inocencia resulta obvio que su ejecutoria está en cierto modo bajo sospecha, tal vez hasta a él mismo le convenga que se juzgue con luz y taquígrafos su gestión en Cintruénigo. |
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