pamplona. Un vecino de Falces, Hilario A.G., de 41 años, resultó ayer herido de pronóstico grave en el encierro vespertino programado dentro de las Fiestas de la Juventud de la localidad. El falcesino, que fue atendido en un primer momento por el personal sanitario contratado por el Ayuntamiento a tal efecto y luego hubo de ser trasladado al Hospital de Navarra, recibió una cornada sobre las 19.15 horas en el muslo de una vaca de la ganadería de Teodoro Vergara, propietario del encierro que se celebraba.
Al parecer, el herido se resbaló ligeramente cuando iba a realizar un recorte a la vaca en la placeta Maya y esto fue aprovechado por el animal para cornearle y levantarle en el aire. La cornada, que en principio se temió que pudiera afectar a la femoral aunque este extremo fue luego descartado en la exploración médica, provocó una herida de gran profundidad en la pierna del varón, que manó sangre en cantidad y provocó un tremendo susto entre los espectadores del encierro.
A la hora del cierre de esta edición, los facultativos del centro hospitalario de Pamplona se encontraban analizando la cornada que había recibido y, en principio, decidieron aplicarle un tratamiento de cura mediante drenaje en lugar de efectuarle una intervención quirúrgica. Hilario A.G. es un recortador experimentado de la localidad, muy aficionado a los actos taurinos e, incluso, es habitual verle correr en el encierro de Pamplona junto a otros aficionados de la Ribera Alta.
un segundo herido Además de este hombre, en el transcurso de este mismo encierro, otro joven de 23 años y vecino de Pamplona, cuyas iniciales son D.U.O., también tuvo que ser trasladado al Hospital Virgen del Camino al recibir una cornada en la zona del glúteo de unos cinco centímetros. Este recortador, que no sufría una hemorragia tan considerable, fue alcanzado por un novillo cuando se disponía a saltar al vallado para protegerse de la embestida del animal. Su pronóstico era menos grave tras ser corneado apenas veinte minutos después que el anterior. >e.c.