erratzu. Una parte de las cenizas de Mikel Laboa duermen desde el sábado en el monte Izpegi, en Erra-tzu y muga de Baja Navarra, lugar que amaba el inolvidable cantautor y donde se inspiró para muchas de sus canciones. Como antes en Agiña (Lesaka), las cenizas fueron aventadas por la esposa, hija y hermanas de Mikel Laboa, en un acto íntimo al que se sumaron sus amigos de Arizkun, el txistulari Javier Larralde, el atabalari Juan Miguel Iriarte, mutildantzaris que bailaron e interpretaron la canciónKantuz y otros baztandarras que quisieron acompañar al patriarca de la canción vasca en su regreso a Baztan. Foto: ONDIKOL