Editorial
Un retorno sin incidentes
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| A Operación Retorno se cerró ayer en Navarra (donde era festivo, al igual que en Valencia, Cataluña, Baleares y la CAV) sin incidencias de consideración y sin víctimas mortales, lo que rompe la tendencia de este año, que se ha cobrado ya la vida de diez personas en las carreteras. El día de cierre del dispositivo especial sumó 15 denuncias de la Policía Foral por exceso de velocidad y un aparatoso incidente que se saldó con un herido leve, al empotrarse un chófer contra una vivienda en Lantz y causar daños en la cocina, donde había tres personas que resultaron ilesas. La implantación del carné por puntos, las campañas de la Dirección General de Tráfico, la mayor concienciación de los conductores y las medidas adoptadas por los Gobiernos, como la que permitirá este año tener en Navarra 40 kilómetros con los guardarraíles adaptados para evitar daños a los motoristas, parecen dar sus frutos, si bien en la circulación vial confluyen otros factores como la meteorología, las fechas concretas en que se celebra la Semana Santa, el número de desplazamientos -menor este año- o incluso la crisis económica, que limita las salidas por vacaciones de los ciudadanos. En cuanto a la prudencia de quien se pone al volante, siempre hay excepciones, como la del hombre que fue detenido ayer en Madrid por circular, al igual que su copiloto, sin cinturón y llevar a sus dos hijos, de 7 y 11 años, en el maletero, junto a diversos enseres, porque no tenía sitio en el habitáculo. Este tipo de imprudencias, el estado de las carreteras y, sobre todo, el exceso de velocidad están detrás de los 43 accidentes que han provocado, desde el pasado viernes hasta la medianoche de ayer, 45 fallecidos en las vías estatales -además de once heridos graves y 36 leves-, según informa la Dirección General de Tráfico. La cifra de muertos supone 25 menos que en el mismo periodo del año anterior, una reducción en torno al 20%, dato éste que, "sin lanzar las campanas al vuelo, es objetivamente bueno", en palabras del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero la muerte en la carretera entraña siempre un gran drama humano. Mientras sigan falleciendo personas en el asfalto, no se puede bajar la guardia, ni en la Administración ni en el vehículo. |
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