pamplona. Las malas condiciones meteorológicas que afectan a la Comunidad Foral desde el pasado viernes, incluidas las bajas temperaturas y la nieve, darán a partir de mañana una pequeña tregua, según indican las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología, aunque la inestabilidad estará de regreso el martes en forma de más precipitaciones.
Las temperaturas registrarán mañana notables aumentos, después de tres días casi invernales en los que ha nevado por debajo de los 1.000 metros de altitud y se han llegado a recoger 50 l/m2 en las vertientes cantábrica y pirenaica. No obstante, mañana también habrá intervalos nubosos, más abundantes en la mitad norte de la comunidad, y probabilidad de precipitaciones débiles en el Pirineo. La cota de nieve subirá hasta situarse sobre los 1.700 metros.
Sin embargo, la situación volverá a empeorar a partir del martes, ya que se prevén chubascos débiles o moderados, localmente acompañados de tormenta, más intensos en la mitad norte. La cota de nieve bajará nuevamente hasta los 1.200 metros y las temperaturas también descenderán.
Estas previsiones suceden a tres días en los que Navarra se ha mantenido en alerta por lluvias y nieve, unas precipitaciones que han estado acompañadas por el frío. La máxima de toda la comunidad se alcanzó el viernes en Doneztebe, donde se rozaron los 17 grados centígrados. El resto de Navarra se mantuvo por debajo de los 15 grados durante toda la jornada.
El frío se intensificó durante la jornada de ayer, con máximas en todas las localidades navarras inferiores a los 11 grados centígrados. Pamplona ni siquiera pasó de los 9 grados, mientras que en el Pirineo y la vertiente cantábrica el mercurio se quedó por debajo de los 5 grados. Un caso extremo fue el de Aralar, donde las temperaturas permanecieron todo el día en guarismos negativos.
En cuanto a las precipitaciones, los máximos niveles se registraron el viernes en las estaciones de Irabia (54 l/m2), Etxarri-Aranatz (48,4 l/m2), Aoiz (41,6 l/m2), Remendia (41,5 l/m2), Doneztebe (35,5 l/m2) y Oskotz (34,1 l/m2). En lo que respecta a Pamplona, se recogieron hasta 20,5 l/m2, cifra muy similar a la que se midió en Tudela (20,2 l/m2), mientras que en Estella se acumularon 26,2 l/m2. Ayer volvió a llover en toda la comunidad, aunque con mucha menos intensidad. Donde más lo hizo fue en el tercio sur, ya que en la Ribera se superaron los 16 l/m2, mientras que en Doneztebe la cantidad fue ligeramente inferior.
nieve en viernes santo Parte de esas precipitaciones fueron en forma de nieve, después de que la cota descendiera el viernes hasta los 1.000 metros, aunque también nevó en altitudes algo inferiores. Las incidencias en el tráfico se concentraron en la tarde del viernes en la Autovía de Leitzaran (A-15), en el tramo comprendido entre Irurtzun y Leitza, donde cayó una intensa nevada que ralentizó el tráfico y cortó la circulación para camiones hasta que una máquina quitanieves limpió la calzada y pudo restablecerse su tránsito.
Las precipitaciones también afectaron a la Autovía del Norte (A-1) y en el puerto de Loiti (N-240) cayeron algunos copos, aunque no cuajaron sobre el asfalto. Igualmente, en la carretera NA-1370 (Isaba-Francia, Puerto de Belagoa) fue ayer obligatorio el uso de cadenas a partir del punto kilométrico 18, donde se localiza El Refugio.
El Departamento de Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones movilizó el viernes seis equipos quitanieves para asegurar la transitabilidad de las principales vías, mientras que en la tarde de ayer había once máquinas avisadas en prevención de nieves durante la noche: una en la A-15, otra en el distrito de Irurtzun, dos en el de Oronoz, cinco en Aoiz y dos en Estella.
La alerta por nieve pasó ayer de naranja a amarilla y volvió a nevar en la vertiente cantábrica de la comunidad, aunque con menos intensidad que el viernes, y en el Pirineo. Para hoy, la Agencia Estatal de Meteorología mantiene activada la alerta amarilla por la posibilidad de que se acumulen dos centímetros en la parte occidental y 5 centímetros en la vertiente pirenaica. >j.m.s.