pamplona. El consejero de Cultura y Turismo del Gobierno foral, Juan Ramón Corpas, protagonizó ayer una multitudinaria comparecencia parlamentaria en la que eludió asumir su responsabilidad directa en el uso que hizo de uno de los dos helicópteros de emergencias de que dispone el Gobierno de Navarra el pasado 13 de marzo para visitar el rodaje de la película Biútiful en la cima de San Donato, en Urbasa. A cambio, dijo que acudió al lugar porque así se lo pidió la Film Commission y lo hizo en la aeronave "a propuesta de los miembros de mi equipo". Por su parte, el consejero de Presidencia, Justicia e Interior y vicepresidente del Ejecutivo, Javier Caballero, reconoció que no se enteró ese día de la petición de su compañero de Gobierno, "ni las circunstancias de su uso", que calificó de "extraordinario". Asimismo, afirmó estar abierto a revisar los protocolos que a día de hoy maneja la Agencia Navarra de Emergencias (ANE) para validar la utilización de estos medios. A partir de ahí, "es al consejero de Cultura al que le corresponde realizar el juicio de oportunidad de sus decisiones".
Ambos consejeros comparecieron en la comisión de Cultura y Turismo de la Cámara foral, a petición del PSN, NaBai y el propio Corpas, cuya presencia generó una notable expectación entre los medios de comunicación locales, que llenaron los puestos asignados a la prensa literaria y gráfica. En su intervención, y después de que los dos grupos citados reiterasen su apoyo al cine y a la recién creada Film Commission, el responsable de Cultura y Turismo volvió a aferrarse, como ya lo hiciera en días pasados, a lo importante que resulta para el desarrollo turístico establecer lazos con las productoras que pudiesen estar interesadas en rodar en Navarra, generando beneficios en el sector de la hostelería y de los servicios en general y empleando a profesionales de la imagen. En este sentido, Corpas dijo que su viaje a San Donato en la tarde del 13 de marzo perseguía un objetivo "estrictamente laboral", y que acudió "a petición de la Film Commission", para la que ésta era su primera misión oficial, y, por tanto, sus responsables estaban "ilusionados" con este trabajo, que, por otro lado, nadie, ni medios ni oposición, ha cuestionado en ningún momento.
Lo que sí pusieron en duda los grupos fue la conveniencia de que fuera el mismo consejero el que tuviese que desplazarse personalmente a saludar al equipo de la película, al que en todo momento acompañó el director del Instituto Navarro de las Artes Audiovisuales y la Cinematografía (INAAC), Koldo Lasa, y, en todo caso, si era preciso que el encuentro se celebrara en la cima de San Donato, ese día a esa hora, sin ninguna otra alternativa. Según Corpas, si bien su presencia en el monte no era "imprescindible", sí era buena porque "nuestro interés preferente era contactar con aquellos que hacen posible que una película se ruede en un determinado lugar, como son el director, el localizador y el responsable de producción, y todos ellos estaban en la cima". De este modo, el consejero personalizó en sí mismo los fines que debe perseguir la oficina de la cinematografía recién creada, afirmando que ésta es "la conducta que debemos seguir los responsables de la Film Commission y que vamos a seguir, y ésas son las premisas que nos hemos marcado en el plan de trabajo". Y volvió a insistir en que el objetivo último de usar el helicóptero fue "traer producciones e inversiones" a la Comunidad Foral, y en que fue el citado organismo del INAAC el que se lo demandó para "agradecer personalmente" a los responsables del rodaje la elección de Navarra para rodar algunas escenas.
Sobre si era necesario o no acudir al rodaje por vía aérea, el consejero de Cultura admitió que es una cuestión "difícil de definir y de precisar", aunque "mi equipo me dijo que ésa era la mejor hora (entre las 16.30 y las 18.30 horas del viernes) y el mejor medio", e hizo un pormenorizado relato de las condiciones que presentaba ese día la pista de acceso a la cima de San Donato, que, según apuntó, ofrecía numerosas dificultades por las nevadas de las jornadas previas. Por esto, unido a que "el horario de mi agenda se reducía a tres horas", que coincidían precisamente con el rodaje en San Donato, "el equipo del departamento consideró que el medio más adecuado, tanto por la dificultad del terreno como por el horario, era uno de los helicópteros que se gestionan desde el departamento de Presidencia, Justicia e Interior".
de taxi En dicho helicóptero, tal y como ya había anunciado este periódico, viajaron Corpas, el director general de Cultura, Pedro Lozano; la jefa de gabinete del consejero, Begoña López; un fotógrafo del Gobierno de Navarra, un escolta y el piloto. Además, como también apareció en estas páginas, una vez en el monte, la productora, "preocupada por la hora y la evolución de la luz", se dirigió al consejero "y nos pidió que el helicóptero bajara con parte del equipo de la película", por lo que "consultamos a la dotación y cuando tuvimos la respuesta afirmativa se lo comunicamos". Y, mientras descendían los profesionales, la expedición del Gobierno conversó con el director de fotografía, Rodrigo Prieto, y el director, Alejandro González Iñárritu. En definitiva, "acudí a San Donato en el único momento posible y con el único medio para hacerlo", subrayó Corpas, que reconoció que suele cometer errores, "como todo el mundo", aunque no cree que éste sea el caso. "Tal vez me equivoqué, hice lo que me pidieron los técnicos", indicó.
previsión de uso Por su parte, el consejero Javier Caballero admitió que no conoció la petición de Corpas ese día y, a diferencia de lo afirmado hace unos días en el Parlamento, donde dijo que el uso del helicóptero era "cuestión de gustos", ayer apuntó que su utilización al margen de las emergencias y de otras situaciones estipuladas es "una posibilidad no habitual, extraordinaria", de modo que en estos casos "la decisión queda en manos de cada miembro del Gobierno, que deberá juzgar su conveniencia y oportunidad". Y, precisamente, en este caso será el consejero de Cultura quien debe dar cuenta de esa oportunidad, insistió el vicepresidente, que detalló el empleo que el año pasado se hizo de estos recursos. En concreto, en 2008 se realizaron 495 operaciones aéreas, de las 47 fueron para transporte sanitarios, 24 rescates en montaña, 39 búsquedas, 132 extinciones de incendios y más de 200 fueron para otros fines. Eso sí, dijo que "la prioridad" son siempre las emergencias y que los incendios que se produjeron durante el 13 de marzo pudieron ser atendidos por el otro helicóptero que permaneció en la base de Miluce y por otros medios, porque, de ser necesario, se hubiera "abortado" el viaje del consejero Corpas para atenderlos.
En cuanto a los protocolos que se ponen en marcha cuando se requiere movilizar una de las dos aeronaves, Caballero dijo que es el director de la ANE quien valida las peticiones, por lo que, en el caso de la demanda de Cultura, y "entendiendo que no había previsión de actuaciones de los helicópteros" y que el otro aparato se quedaba en la base, ve que no hay problema para que el consejero lo emplee. Una decisión técnica que el titular de Interior respaldó, aunque, a petición de los partidos, no descartó revisar los procedimientos que se siguen en estos casos. Respecto al resto de la comparecencia, prefirió no opinar sobre la conveniencia del uso del helicóptero para visitar un rodaje, porque no entra dentro de sus competencias, de manera que "corresponde al consejero Corpas valorar el juicio de oportunidad de sus decisiones en función de los objetivos políticos que se pretenden".