Editorial
El absurdo de explicar lo inexplicable
|
| es desgraciadamente habitual que cuando un responsable político comete un error grave se enroque en el no reconocimiento del fallo y opte por tirar hacia delante como si todo se redujera a una supuesta persecución política o mediática, a una especie de conjura en contra de sudesinteresada labor por el bien general. Corpas compareció ante el Parlamento de Navarra y ofreció una de las más ruines lecciones de ese vergonzante escapismo: no sólo no pudo ofrecer una explicación mínimamente coherente sobre la decisión de llevarse un helicóptero de emergencias a la cima de San Donato con el fin de fotografiarse con parte del equipo de rodaje de una película, sino que intentó eludir su responsabilidad política y señaló a lo que denominó su "equipo" como el origen de este grave y erróneo paseo. Pero nada de lo que dijo reduce un mínimo la desvergüenza política de su ególatra y prepotente decisión de utilizar un helicóptero del 112 -cuyo uso fue necesario en un día con varios incendios mientras él lo utilizaba como taxi- para un uso propagandístico y exclusivamente personal en el ámbito local, ya que la foto no tuvo repercusión mediática alguna en beneficio de la cultura o el turismo de Navarra. Las explicaciones de Corpas no fueron tales -no pudo rebatir las informaciones publicadas por DIARIO DE NOTICIAS-, sino un compendio de generalidades sobre el cine y su importancia turística y económica para Navarra, algo que nadie ha puesto en duda. Corpas no pudo replicar a la realidad de que ha cometido el grave error de pensarse por encima de las reglas mínimas. Este ejemplo de abuso de poder, mal uso de un bien común y de irresponsabilidad institucional tiene, en democracia, consecuencias. Todos los grupos parlamentarios -menos UPN- apuntaron a la dimisión o a la destitución. De hecho, el consejero de Interior, Javier Caballero, quien compareció arrastrado por la actuación de Corpas y la torpeza de los iniciales intentos de justificación de su departamento, se limitó a desentenderse de la polémica y a aclarar que el uso de un helicóptero de emergencias es algo "extraordinario y no habitual". Lo innecesario, inútil, zafio e irresponsable de este capricho personal de Corpas y la cobardía de sus explicaciones y maniobras -con pocas, pero sumisas complicidades como la del responsable de la recién creada Film Commi- ssion- para eludir responsabilidades hacen aún más inevitable su salida del Gobierno. |
|
 |
|
|