Pamplona. El consejero de Cultura, Juan Ramón Corpas, afronta hoy el que seguramente es uno de los peores momentos desde que se hizo cargo del departamento hace cinco años y medio. Corpas comparece en el Parlamento para explicar los motivos por los que solicitó uno de los dos helicópteros de emergencias de los que dispone el Gobierno para acudir hasta el monte San Donato (Beriain), donde quiso "agradecer" al equipo de rodaje de la película Biútiful su presencia en Navarra. El titular de Cultura llega tras una semana repleta de duras críticas, y sin un argumento lo suficientemente convincente para apaciguar la reacción de los grupos parlamentarios, que le esperan con la artillería preparada.
Corpas, sin embargo, se aferra a la importancia que el cine puede tener en la promoción turística para justificar su actuación. "Que vengan rodajes internacionales es importante y que les apoyemos es importante", subrayó ayer, en lo que pareció un pequeño avance del hilo argumental con el que hoy llegará al Legislativo. El consejero destacó además que en su departamento están tratando de estimular "en todo lo posible" la unión de la Cultura y el Turismo "y la atracción de las gentes", y destaca que el hecho de que Navarra aparezca en una película ayuda a atraer turistas.
El consejero mantiene así la postura que ha sostenido desde que se hiciera público su vuelo en helicóptero, e insiste en dar carácter de normalidad a su actuación. "Aquella visita se debió a una cuestión de trabajo y a un evento de importancia", ha destacado Corpas, que se defiende argumentando que para solicitar el helicóptero siguió "el procedimiento correcto".
Junto a él, al Parlamento también acudirá hoy el consejero de Interior, Javier Caballero, responsable de la gestión de los dos helicópteros de los que de dispone la Agencia Navarra de Emergencias. En la línea de su Gobierno, Caballero también ha cerrado filas con Corpas, y ha evitado cualquier autocrítica en la gestión de los medios aéreos de la Administración foral. En ese esfuerzo por defender a su compañero de Gabinete, el titular de Interior llegó a afirmar el pasado jueves en el Parlamento que la utilización de los helicópteros "es una cuestión de gustos, como puede ser la elección entre el chorizo picante o el chorizo dulce". Caballero admitió además que el uso de helicóptero es una decisión personal de cada consejero que su departamento no puede cuestionar. Un margen demasiado ancho, que a buen seguro los grupos exigirán reglamentar.