roma. Al menos ciento cincuenta personas han muerto y otro centenar permanecen desaparecidas tras el terremoto de 5,8 grados de magnitud en la escala de Richter que azotó la madrugada de ayer la región italiana de Los Abruzos (centro del país). Según fuentes hospitalarias de la ciudad de L'Aquila, capital de la región de Los Abruzos muy próxima a Roma y una de las más afectadas por el sismo, hay unos 1.500 heridos y cerca de cien mil personas han sido evacuadas.
La tragedia humana que arrastró el sismo en el centro de Italia conmocionó inmediatamente al país con casos como el de una mujer que murió abrazada a sus dos hijos en la cama de su casa. El seísmo registrado en torno a las 03.30 hora local (01.30 GMT) ha tenido réplicas menores durante todo el día, que ha obligado a los vecinos de las zonas afectadas a permanecer en la calle hasta que se restablezca la normalidad.
Ante esas réplicas, los vecinos de la localidad de L'Aquila, capital de Los Abruzos y una de las más afectadas, acudieron a espacios abiertos de la localidad para encontrar refugio en espera de que cesasen los movimientos telúricos.
La noche la pasaron en tiendas de campaña habilitadas en dos centros deportivos al aire libre, aunque algunos se planteaban la posibilidad de dormir en sus coches dado el alto número de afectados que además soportaban una intensa lluvia.
10.000 edificios dañados El terremoto pudo sentirse en gran parte del centro sur de Italia, desde la región de Emilia Romagna y hasta Nápoles. Las primeras estimaciones que recogen los medios de comunicación locales hablan de entre 10 y 15 mil edificios dañados por el temblor, y entre ellos también hay edificios nuevos, con fachadas derruidas en parte.
Durante la tarde la lluvia e incluso en algunos puntos el granizo, comenzaron a dificultar los trabajos de rescate que se llevan a cabo en la ciudad de L'Aquila para encontrar posibles supervivientes. A pesar del mal tiempo, los servicios de emergencia proseguían ya entrada la noche con sus labores, que se centran en el casco histórico de la ciudad. Uno de los edificios en los que se está trabajando para buscar supervivientes es la Casa del Estudiante, donde el desplome de una de las fachadas laterales ha dejado atrapados a varias personas. Durante la mañana se sacó a un estudiante muerto y a otro con vida y, según fuentes policiales, todavía quedaban bajo los escombros cinco jóvenes más.
Los vecinos de L'Aquila aseguran que los movimientos telúricos comenzaron alrededor de las 22.30 hora local (20.30 GMT) de anteayer, aunque la mayoría permaneció en sus casas hasta la sacudida más fuerte, la registrada en torno a las 01.30 GMT, que duró alrededor de medio minuto y tuvo réplicas menores durante toda la mañana de ayer.
Según la experta del Centro Nacional de Terremotos del Instituto Nacional de Geofísica, Rita di Giovambattista, "no es posible prever la entidad ni el lugar de las réplicas" del terremoto que podrían sucederse en las próximas horas.
Por su parte, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, anuló su viaje oficial a Rusia y se desplazó al lugar de los hechos, no sin antes decretar el estado de emergencia nacional y confiar la gestión de la crisis al director de la Protección Civil, Guido Bertolaso.
Berlusconi, que convocó un consejo de ministros extraordinario para desbloquear fondos para los afectados y para decretar oficialmente el estado de emergencia en la región, resaltó la movilización para ayudar a los damnificados y prometió que "nadie será dejado solo" y se pondrán a disposición los "fondos necesarios". Asimismo, aseguró que "no existen dados científicos para prevenir terremotos" después de la polémica provocada por el hecho de que un experto había advertido la semana pasada que era inminente un gran temblor y éste fuera sancionado por provocar la alarma entre la población.
Italia no quiere ayuda exterior Desde el primer momento en que se conoció la magnitud de la tragedia, numerosos países se ofrecieron para enviar ayuda a Italia. Desde España, el Ministerio del Interior, a través de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, se puso a disposición del Gobierno de Italia "para facilitarles la ayuda que necesiten en las labores de búsqueda y rescate".
No obstante, Italia no ha pedido ayuda a la Unión Europea (UE) hasta el momento, y tampoco se prevé que la solicite en los próximos días, a pesar de lo cual, la UE puso a su disposición el Mecanismo de Protección Civil comunitario tras el terremoto. También fueron innumerables los mensajes de apoyo y condolencia llegados desde los gobiernos de la práctica totalidad del mundo a la población. >agencias