¿usted sabía que la dosis necesaria de un medicamento puede ser cuatro o cinco veces menor que la cantidad real de medicamento que se ingiere? ¿Y qué pasa con el resto de lo ingerido? Se elimina, bien porque las defensas del cuerpo acaban con él al considerarlo un cuerpo extraño, o bien porque desaparece en el proceso digestivo del cuerpo. Para evitar esto, los científicos están estudiando cómo recubrirlo para que sea efectivo al 100%, algo que han denominado vehiculización de los medicamentos. ¿Sorprendido? Pues ahí van dos ejemplos más. ¿Sabe que el cambio de color de una etiqueta puede delatar que un alimento está en mal estado? Un progreso que es posible porque la etiqueta es sensible al nivel de oxígeno que hay en el interior del paquete de comida, gracias a la sensorización de la superficie . Y por último, ¿sabe que los cristales podrán repeler las gotas de agua cuando llueva? Para ello, será necesario su recubrimiento mediante nanopartículas, dando lugar a superficies superhidrofóbicas .
A pesar de que estos avances se detectan en diferentes ámbitos, en todos ellos ha actuado la nanociencia, una rama que trata el comportamiento de la materia en una escala muy pequeña, inferior a los 100 nanómetros (siendo el nanómetro una millonésima de un milímetro); y la nanotecnología, la encargada de desarrollar herramientas y métodos para la manipulación en esa escala, además de productos con propiedades exclusivas, que no se dan en su estado natural. Así, en cada uno de los ejemplos expuestos es necesario trabajar la materia a escalas muy pequeñas para lograr una mayor efectividad de los medicamentos, incrementar la seguridad alimentaria y mejorar las propiedades de los vidrios.
Navarra no quiere descolgarse de esta área de conocimiento, y en 2005 comenzó a gestar un proyecto que tres años más tarde se llamó Fundación para la Investigación y el Desarrollo de la Nanotecnología en Navarra (FideNa). A penas ochos meses después de que comenzara su actividad, esta Fundación dispone de nueve profesionales y de un equipamiento puntero para convertirse en el centro de referencia de I+D+i en nanotecnología del tejido industrial de la comunidad. "Para alcanzar esta meta, debemos configurar un centro con la capacidad tecnológica, conocimiento y equipamiento adecuado", indica Ernesto Bravo, director de FideNa. De esta forma, logrará "realizar proyectos participativos con empresas o aplicar otras fórmulas interesantes para que las organizaciones puedan incluir la nanotecnología como parte de su I+D", dice.
los cuatro sectores La Fundación extiende su campo de actuación al sector de las energías renovables (rama en la que la comunidad es pionera), biomedicina (campo en el que la UPNA y UN están muy implicadas), automoción (con gran peso en la economía, pero con escaso desarrollo de I+D+i) y agroalimentación. Aunque de estos cuatro, reconoce que su tarea va a ser más fácil que se desarrolle, inicialmente, en las energías renovables y en la biotecnología. Para poder hacer esto, para transformarse en un referente en proyectos nanotecnológicos de empresas, esta Fundación tiene que comenzar por la base, "por impulsar líneas propias de I+D+i; además de prestar servicios de consultoría y formación para evaluar la viabilidad técnica de proyectos. Asesoramos a Sodena cuando invierte en iniciativas nanotecnológicas".
esfuerzo inversor Por medio de los proyectos propios, la Fundación aprovecha para incrementar el conocimiento del personal de su equipo, "ya que trabajan directamente con profesionales de otros centros, como la UPNA o el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), una de las instituciones más prestigiosas en nanotecnología". Pero a esto también se añade la inversión en equipamiento. Dispone del microscopio electrónico de barrido de mayor resolución en Navarra (de un máximo de un nanómetro), que ha costado medio millón de euros, llamado FESEM, y que fue el primero en traerse a España. "No todas las empresas tienen la capacidad de realizar una inversión tan grande en un aparato de estas características. De ahí, que pueden utilizar nuestros servicios sin la necesidad de soportar ese coste", recuerda Bravo.
Pero, a este microscopio, se unen los dos equipos Lloyd's Mirrors, únicos en Europa, y que sólo hay similares a éstos en el centro MIT (EEUU) y en la Universidad Nacional de Singapur. "Centrados en el área de la nanolitografía, crean estructuras para aplicar en las energías renovables o en la biotecnología", dice. "El Lloyd's Mirror es como la cámara fotográfica, que toma la imagen en el negativo y que debe revelarse. Una vez revelado, se pueden sacar copias en papel fotográfico, que es donde la gente las quiere ver: este proceso es similar, aunque en lugar de fotos se sacan superficies nanoestructuradas, por ejemplo de Silicio, con características funcionales únicas", explica.
Pero, FideNa también quiere apoyar a empresas que se adentran en este campo a través de su incubadora Tech3 . Ahora, se ha instalado NanoResist, un spin-off de la UPNA formado por dos profesores doctores y otros dos doctores recién graduados, que se ha especializado en los recubrimientos nanoestructurados. "A través de nuestros vínculos con el Parque de la Innovación, la Red Retecna de Centros Tecnológicos, la UPNA, Cein o las EIBT, captaremos empresas nano", concluye Bravo.