pamplona. Al Fuji-Servetto siempre hay que tenerlo en cuenta. Al fin y al cabo es el heredero del Saunier Duval, un equipo siempre competitivo aunque los errores del pasado de los Riccó o Piepoli estén condicionado su presente, en el que se le niega la participación de algunas grandes carreras.
Ayer sus ciclistas no entraban en la mayoría de las quinielas. El equipo sólo compitió, por las bajas, con siete corredores en el Gran Premio Miguel Induráin (podía hacerlo hasta con diez), pero reservó el primer dorsal, el del teórico líder, para David de la Fuente. Por algo lo hizo. El cántabro sorprendió a la larga lista de favoritos y logró una merecida y clara victoria en la meta de El Puy.
Su efusiva celebración tenía su razón de ser. A las dificultades que vive su equipo se suma que el corredor de Reinosa está cansado de rozar triunfos que no puede festejar. De hecho hasta ayer sólo atesoraba dos victorias en su palmarés: una etapa de la Vuelta a Alemania del año pasado y el Gran Premio de Llodio en 2007. Una carrera, la alavesa, en la que fue segundo hace escasos días, lo que revelaba que arribaba en un buen estado de forma.
Sólo dos triunfos pero innumerables segundos, terceros y demás puestos de honor merced a su tremendo espíritu de lucha, ése que le llevó a ser declarado el ciclista más combativo del Tour de Francia de 2006, en el que llegó a vestir el maillot de puntos rojos de la montaña.
Ayer el cántabro de 27 años se exhibió en la subida final de un novedoso recorrido que se demostró acertado al congregar a numerosísimo público, sobre todo aprovechando las cinco ascensiones que se realizaban al alto de Ibarra (El Puy). Lo hizo dejando con las ganas a un Caisse d'Epargne que trabajó a destajo desde el primer kilómetro y hasta el último (eran 191 en total) intentando ganar la carrera de casa pero que reventó en el momento de la verdad. Tres grandes bazas tenía, Alejandro Valverde, Joaquim Rodríguez y Luis León Sánchez, y el mejor clasificado en El Puy fue Dani Moreno en un pobre décimo puesto.
Y es que al equipo de Alfonso Galilea le desgastaron sin piedad, con fugas desde el inicio. Los navarros quisieron ser protagonistas, y en la parte inicial anduvieron en cabeza Jorge Azanza y Alan Pérez Lezáun (Euskaltel), que corría en casa, además de Joseba Larralde (Orbea). El equipo naranja varió su táctica, la de trabajar para Samuel Sánchez, al abandonar éste, y se lanzó al ataque. Así, la fuga más destacada de la carrera la integraron el navarro Gorka Verdugo (Euskaltel), los rusos Alexander Botcharov (Katusha) y Vladimir Efimkin (Ag2r) y el checo Roman Kreuziger (Liquigas). Una escapada de nivel que llegó a contar con dos minutos de ventaja sobre el pelotón al coronar Guirguillano.
El Caisse no permitió que la diferencia se disparara y en el penúltimo paso por Estella se produjo la unión. A partir de ahí lo probaron Andy Schleck (Saxo Bank) y David Moncoutié (Cofidis) en Eraul, pero Luis León Sánchez se vació -y Joaquim Rodríguez se hundió- y dejó en cabeza a una treintena de hombres que se jugaron el triunfo en El Puy. Allí Valverde falló, De la Fuente cogió la cabeza a 300 m. de meta y no pudieron remontarle ni el ruso Alexander Kolobnev (Saxo Bank) ni el alemán Fabian Wegmann (Milram), vencedor en 2006 y en 2008. El mejor navarro fue Egoi Martínez (Euskaltel), que terminó 18º al ser obstaculizado en la subida final por una moto de Etb que se fue al suelo.