pamplona. ELA mostró su fuerza en Pamplona a mes y medio de la huelga general. Más de 1.500 delegados del sindicatoabertzale se reunieron ayer en el frontón Labrit de Pamplona para reafirmar que sobran las motivos para la movilización y para "plantar cara al chantaje de la patronal", según explicó Adolfo Muñoz, secretario general del sindicato, quien ancló en la defensa del empleo y el combate ideológico ante la crisis los motivos que justifican la huelga del próximo 21 de mayo.
El sindicato, convocante de la manifestación junto a LAB, ESK, EHNE, STEE-EILAS e Hiru, quiso además dejar claro que la huelga nada tiene que ver con el cambio de Gobierno en la Comunidad Autónoma Vasca. "Cambiarán los partidos, pero no las políticas. El PNV ha aprobado los presupuestos con el PSN y las rebajas fiscales en las Haciendas Forales con ELA", dijo Muñoz.
La crisis, que se ha cobrado 1,5 millones de puestos de trabajo en España y casi 15.000 en Navarra, ha sido el escenario para que "los profesionales del chantaje", como calificó Muñoz a los empresarios, "intenten imponer su agenda económica". "Quieren bajar los salarios e introducir más medidas de flexibilidad. Nos sobran los motivos para plantear la huelga. Saben que la que viene es parda y saben que va a ser duro. Pero quieren un debate sin ideología y paz social. Quieren paz social, pues les vamos a dar una grandísima huelga general".
Muñoz trazó las líneas básicas del "hartazgo de los trabajadores" ante una situación que aboca a miles de ellos al paro. "Y el paro es la puerta de entrada a la pobreza" porque en su opinión las políticas que han desarrollado los gobiernos en los últimos años han debilitado la cobertura social. "En estos 15 años de crecimientos han bajado los impuestos a las rentas más bajas y tenemos un gasto social muy inferior a la media europea. Los gobiernos han funcionado en estos años como auténticas agencias subcontradas al servicio del capital".
El sindicato, que tras el acto con los delegados desarrolló una manifestación por las calles de Pamplona, rechazó que los salarios tengan que ver ni con la causa ni con la solución de la crisis. "Es mentira que sea posible cambiar salarios por empleo y si bajamos los sueldos en un escenario de caída de la demanda tardaremos mucho más en salir de la crisis", argumentó. Junto a ello, Muñoz se refirió a "la alianza de sangre" en la que en su opinión participan Gobiernos y banqueros. "¿Alguien ha mandado callar al gobernador del Banco de España cuando pide despidos más baratos?", se preguntó antes de referirse a Francisco González, presidente del BBVA, "que dijo que la codicia de algunos era la responsable de la crisis". "Y nos lo cuenta él, que gana 20 millones de euros al año...", señaló antes de calificar de "usureros" a los bancos y de recordar la subida de precios de los créditos al consumo. "Hace año y medio, con el euribor al cuatro, los daban al nueve. Ahora, con el euribor al 1,8%, al 11".
Durante su intervención, Muñoz dijo que no desea debatir con UGT y CCOO, pero les recordó que "para convocar una huelga general hay que ser libre" y que resulta obvio que ambas centrales no van a plantear una huelga al mismo Gobierno con el que "15 días antes han firmado un plan de empleo". "En Francia tienen seis puntos menos de paro y más gasto social. Y en lo que va de año ya han hecho dos huelgas generales", dijo.