pamplona. Carlos García Adanero, portavoz de UPN, afirmó ayer una vez más que "algo ha fallado" en la Cámara de Comptos por no haber detectado la contabilidad paralela que funcionó en el Ayuntamiento cirbonero y en la Mancomunidad de Aguas de Fitero, Cascante y Cintruénigo entre 1992 y 2007. Además, matizó que en el Gobierno de Navarra "no han faltado instrumentos de control" y recordó que el órgano del Parlamento foral fiscalizó este Consistorio "en cinco ocasiones".
Adanero realizó esas declaraciones en la interpelación que planteó NaBai al Gobierno foral en el pleno del Parlamento y en la que propuso la creación de un protocolo para evitar los episodios de corrupción, una medida que el consejero de Presidencia, Javier Caballero, no vio necesaria por considerar que serviría únicamente para "crear alarma" y "estigmatizar la clase política". En todo caso, el consejero defendió la "tolerancia cero" con estas prácticas. Para explicar la negativa a crear el protocolo, Caballero señaló que precisamente el haber destapado el caso Cintruénigo demuestra que "el conjunto del sistema de la sociedad detecta cualquier práctica puntual de corrupción".
Adanero aprovechó la ocasión para eludir nuevamente todo tipo de responsabilidades políticas en la trama de las cajas B y C y, con intención de dejarlo si cabe más claro, añadió que "la corrupción de un funcionario no es corrupción política", refiriéndose al secretario del Ayuntamiento cirbonero y acusado por la Fiscalía, José María González Sesma.
NaBai, CDN e IUN discreparon con Adanero y se mostraron a favor de que existan responsabilidades políticas. "Ni el consejero de Economía ni la titular de Administración Local han dado explicaciones al respecto", criticó Maiorga Ramirez, portavoz de NaBai, que censuró que "se utilicen los votos mayoritarios para impedir comisiones de investigación" y defendió la creación del protocolo, que "en otras Comunidades ya existe". Ante el argumento esgrimido por Caballero de que esta medida "dañaría la imagen de la clase política", Ramirez respondió que lo que denigra esta imagen son "los repetidos casos de corrupción".
El parlamentario socialista José Luis Izco, opinó que "se ha hecho creer que el PSN quería impedir la creación de comisiones de investigación", ante lo que argumentó que "el Parlamento no puede ser un tribunal". Tras reiterar que fue el alcalde socialista el que denunció el caso de la contabilidad paralela en Cintruénigo, Izco aseguró que "confía en las instituciones" y destacó que "la caja C la detectó Comptos".
Por su parte, el portavoz convergente, Juan Cruz Alli, calificó de "gran excusa" que "no existan consecuencias políticas hasta que no haya sentencia firme en el caso".
Ion Erro (IUN) manifestó que "el mejor protocolo es la aplicación de la ley", pero se mostró partidario de aumentar las medidas de control. Erro también defendió la labor de Comptos y afirmó que el órgano no pudo advertir la contabilidad paralela "porque estaba oculta".