 |
| Javier Armentia |
|
|
| Imaginen que mañana el periódico abriera la portada con una exclusiva con pruebas de que un gobierno mintió deliberadamente al público, ocultando algo que podría ser fundamental para el futuro de toda la humanidad. Imaginen que al día siguiente se demostrara que toda esa noticia era falsa y que simplemente en el periódico no se habían enterado de la realidad porque no habían mirado en Google, y desde luego estaba claro que no habían consultado fuentes autorizadas. Imaginen que al día siguiente el periódico no sólo no pidiera perdón ni diera explicación alguna, sino que esta vez el titular sorprendente incluyera una foto que revelaba un oculto secreto que se había hurtado al conocimiento público, y que el artículo implicara a las autoridades competentes de actuar, cuando menos, con desidia. Pero piensen en que se destapara luego que esa foto era un montaje manipulado aunque el periódico, en sus trece, tampoco reconociera ningún error. Imaginen así una vez tras otra, que se demostraran investigaciones deficientes, manipulación de los datos y de las declaraciones, y muchas otras conductas de un tipo de periodismo que no es precisamente el que uno puede defender como periodismo veraz, responsable y comprometido. Si eso pasara, no sería con mi silencio, nunca, aunque ello supusiera escribir la columna más triste de las que he hecho siempre con entera libertad y cariño en este DIARIO DE NOTICIAS. Pues bien, este periódico incluye desde hoy una colección de libros en los que se coloca ese tipo de práctica exagerada, desinformada y poco ética como poco, bajo el marchamo de periodismo de investigación, con unos misterios sin resolver que son puras ficciones interesadas. Y tengo que avisar de que es un error enorme, una afrenta al periodismo de verdad, algo que no debería venir con un diario que afirma que sus lectores somo los relevantes. Así de triste, esa colección llena de basura. ¿Somos lo que leemos? Espero que no. |

 |
| Florent Marcellesi |
|
|
| (...) La violencia entre iguales no es natural a quienes se saben iguales, y éste, el procurar tenernos como iguales, es el fundamento de la existencia social y pacífica. Porque es desconocernos lo que nos lleva a desconsiderarnos, a ser absolutos extraños cohabitando sin convivir y al hecho de no tratarnos como personas, cuando no directamente a tratarnos como cosas, e incluso, como presas. "La Humanidad puede ser el peor enemigo para la Humanidad si comenzamos a no encontrar lo que nos hace iguales en los rostros que nos cruzamos en la calle, si no conseguimos reconocernos en el espejo de nuestros semejantes". Vivir en guerra no es sólo colocarle a alguien la careta de enemigo para no reconocerlo, también es enfrentarnos a la parte de nosotros que sigue teniendo esperanza. Y día tras día, se imponga quien se imponga, siempre corren lágrimas por lo que cada uno mató de sí mismo. Hoy, el Día de la Paz, no podemos en justicia desear paz prefabricada, pero sí llamar a quienes escuchen a que reflexionen y encuentren la esperanza suficiente para poder forjar con ella la paz que necesitan. Ghandi, por cuya muerte hoy se recuerda este día, decía: "No hay camino para la paz, la paz es el camino". Existiendo esperanza, sólo hace falta voluntad para hacer el camino de la paz. |

 |
| Pedro A. Mezo |
|
|
| Llevamos un otoño extremadamente lluvioso, y aunque la previsión para el invierno nos anunciaba que iba a ser seco, el resultado es que tras un mes seguimos con la tendencia húmeda marcada por el otoño. El que deje de llover no está en nuestras manos y la única solución para salir todos los días es hacerlo con paraguas y calzado de agua. En el caso de la violencia de ETA la situación es parecida, aunque exigimos que la violencia finalice de una vez, ese final no está en nuestras manos sino en las de ETA, es a ella a quien le corresponde dar el paso definitivo e irreversible de abandonar la estrategia de la imposición y la amenaza y adentrarse plenamente en el funcionamiento democrático. ETA y quienes apoyan o justifican el ejercicio de la violencia no pueden transferir al resto de la sociedad la responsabilidad del final de la misma, como continuamente intentan. Gesto por la Paz, con motivo del día de la no violencia, nos convoca a los ciudadanos a manifestarnos este sábado, para exigir a ETA el final de la violencia y decirle que la responsabilidad de que persista es suya. Es probable que siga lloviendo y tengamos que pertrecharnos de paraguas y calzado de agua, pero no será nuestra la responsabilidad, nuestro cometido está en responder a esa convocatoria y así ser capaces de llevar a cabo esa denuncia a ETA y también en solidarizarnos con sus víctimas. |

Privacidad y radiodespertadores
|
 |
| Juan Torrens Alzu |
|
|
| Recibo en el móvil Ricoalinstante que me envía Antena3.com , con la pretensión de regalarme medio millón de neuros a los que rehúso; seguro que algún afectado de Madoff los necesita más que yo. Una conocida editorial me agasaja con una maravillosa agenda multidespertador con radio incluida y presentes para mi señora (si voy acompañado) y, si sobrevivo a la entrevista con uno de sus vendedores, una fantástica estancia en multipropiedad en Torrevieja. Declino nuevamente la invitación por temor a morir aplastado por toneladas de cachivaches inservibles (...). Dudo ser merecedor de tan personalizada como inmerecida atención cuando atisbo, agazapado tras la factura del teléfono, un folio en el que la compañía Telefónica dice que va a ceder los datos que posee de mí a otras compañías (ya me decía mi madre: ¡cuidado con las compañías!), a menos que les manifieste por escrito o mediante llamada a un laberíntico y tortuoso contestador inteligente (...). No me importa que trapicheen con mis datos sin permiso ni remuneración, pero creo que la SGAE (tan necesitada de fondos para realizar su noble labor) debería gravar la comercialización de nuestras intimidades. Lo digo pensando en ellos, que ahí tienen salsa para untar. A mí me basta con los radiodespertadores. |

|
 |
|
|