BILBAO. Las ilegalizaciones no han minado los deseos de la izquierda abertzale tradicional por presentarse a las elecciones vascas del 1 de marzo. Desde que el Tribunal Supremo fulminara en septiembre del año pasado a ANV y EHAK, los rumores sobre unas posibles listas que podrían acudir a los comicios han sido aireados por unas y otras formaciones, y confirmados por representantes de la izquierda abertzale la pasada semana. La prueba empírica, sin embargo, tuvo que esperar hasta ayer. Demokrazia Hiru Milioi -D3M- se presentó en Bilbao como una plataforma abertzale y de izquierdas dispuesta a acudir a la cita con las urnas. Una cita en la que, varios de sus quince miembros, ya tendrían experiencia. Rostros conocidos, tanto de ANV como de HB, fueron los encargados de verbalizar su apuesta por el "cambio y la alternativa" frente a unos nacionalistas a los que acusan de querer buscar "mayorías estables" con el PSE.
Las encargadas de leer el texto suscrito por el grupo fueron Itziar Lopategi -ex portavoz de la lista impugnada AuB- y Amparo Lasheras (de Gasteiz Izan, que tampoco pudo presentarse a las elecciones en 2003). El ex dirigente de HB Julen Aginako o la concejala de ANV en Hondarribia Miren Legorburu fueron otros de los presentes. No así Tasio Erkizia, cuyo nombre se barajaba anteayer como posible miembro del grupo.
La plataforma destinó gran parte de su discurso a criticar al PNV. Tras censurar la actitud del Estado por prohibir el Plan Ibarretxe y la consulta, acusaron a la formación nacionalista de querer utilizar estas elecciones para ofrecer al Estado "conciertos políticos que mantengan la supeditación de la voluntad democrática vasca" a las instituciones españolas, modificando "estéticamente" el marco estatutario para, a su entender, mantenerse en el poder de la mano del PSE. "No les importa que el Estado se cargue planes Ibarretxes o consultas. Por eso pactan con los mismos que se cargan la legitimidad del Parlamento de Gasteiz", opinaron.
En ese contexto, se erigieron como la tercera vía posible entre constitucionalistas y jeltzales . Esa vía la bautizaron bajo la etiqueta de "independentismo". Una posición en la que querrían ser una respuesta a "la represión y el apartheid político e institucional", al mismo tiempo en que perseguirían construir un proceso de negociación para llegar a un escenario democrático de "paz justa estable y duradera". Esos objetivos se engloban dentro de su pretensión de acumular fuerzas e impulsar un espacio independentistas, un deseo que llega pocos meses después de la propuesta de EA de formar un polo soberanista.
Al ser preguntados si su iniciativa es factible en un escenario de violencia por parte de ETA, respondieron que la propuesta presentada es de tipo político. "Creemos que nuestra propuesta es factible si todos los agentes ponen responsabilidad política en ello", dijeron.
LA FISCALÍA, VIGILANTE Por su parte, según confirmaron fuentes de la Fiscalía General del Estado a Europa Press, el órgano instó ayer a las Fuerzas de Seguridad del Estado a investigar quiénes son los integrantes de las listas para conocer si formaron en su momento parte de partidos anulados o ilegalizados. Sobre tal extremo aseguraron que creen tener todo el derecho a presentarse a las elecciones, y que no comprenden que un gobierno democrático lo quiera prohibir. "Nos presentamos y pensamos estar", zanjaron. A pesar de que hayan iniciado el proceso de recolección de firmas -necesitan 17.000- podrían estar buscando la abstención, dados los nombres relacionados con partidos ilegalizados que figuran entre sus promotores, y que hacen posible que sean impugnadas sus listas.