pamplona. La dirección de Batzarre, reunida el pasado miércoles en Pamplona, se ratificó en su apuesta por profundizar en la pluralidad como el valor clave de Nafarroa Bai y por abrir la coalición a la participación, aunque sin que esto limite la libertad de acción de los partidos en los temas que no se consideren claves. En un comunicado de prensa, los responsables de esta formación reivindican la necesidad de compensar y satisfacer las inquietudes tanto de nacionalistas como de no nacionalistas para preservar la "heterogeneidad" de la coalición y su validez como alternativa de cambio progresista, social y de izquierdas. Además demandan una "representación justa" de cada sector y una coalición "sin ataduras con sus fuerzas homólogas de la CAV".
Ante el proceso de reorganización interna, Batzarre quiere dejar claro que ha trabajado y trabajará "por abrir la coalición en lo político y en lo organizativo, intentando buscar un buen acomodo para los independientes, la pluralidad, las minorías y el ámbito local". Las tareas pendientes son, a su juicio, "establecer los criterios para la representatividad de los partidos y de los independientes en los órganos y en la toma de decisiones de acuerdo con el carácter de coalición que ostenta NaBai y acordar unas normas para la designación de las listas electorales".
Del proceso de reflexión mantenido a lo largo de los últimos 8 meses, Batzarre constata un acuerdo básico: "NaBai es una coalición de partidos y de independientes y es necesario abrir cauces en los diferentes espacios a la participación para el conjunto de sus miembros".
postura Respecto al tema central del debate organizativo, aquel que gira en torno a la apertura o no de la coalición a la militancia propia (se ha desechado por falta de consenso), la dirección de Batzarre aclara que apostó por crear un censo abierto "a todas las personas que lo deseen" y que fueran los inscritos en ese censo, asimilados como militantes, los encargados de elegir el 100% de las listas electorales.
Sin embargo, esa afiliación no tendría el mismo peso a la hora de ostentar la representatividad en la designación de los órganos directivos de la coalición y en la toma de decisiones. Al respecto, Batzarre optaba por reservarle un porcentaje (sin determinar), pero manteniendo el peso principal de los partidos. Y aquí se incluía la segunda de las apuestas de Batzarre, que pedía eliminar el actual sistema de representatividad en función de los resultados que obtuvo cada partido en las forales de 2003, por un criterio de paridad (todos tienen el mismo peso).
Pero no para todo. La fórmula de Batzarre preveía disciplina de voto "en los temas pactados o en aquellas decisiones que pongan en peligro un asunto central". Pero, invocando el carácter de coalición de NaBai, rechazaba la imposición de las mayorías en el resto de temas para evitar que los "nacionalistas vascos" impusieran "su criterio en toda clase de asuntos". Como fuerza "no nacionalista", Batzarre rechaza las amenazas del "monolitismo, la uniformidad y las ansias de control, actitudes que deben estar descartadas de NaBai".
A juicio de esta formación para el futuro se impone buscar "un denominador común, una situación cómoda para todas las sensibilidades, nacionalistas vascas y no nacionalistas, una representación justa de los sectores no nacionalistas y un respeto exquisito a la pluralidad".