pamplona. La asamblea general de Aralar en Navarra, reunida ayer en Baluarte, reclamó a la dirección de su partido que siga apostando por nuevas fórmulas de renovación de las estructuras de Nafarroa Bai pese a que el resto de los partidos rechazaron la posibilidad de la apertura de militancia sobre la que pivotaba su propuesta. El mensaje transmitido por la asamblea a la Ejecutiva de Aralar lo resumió su coordinador en Navarra, Txentxo Jiménez, diciendo que "seguiremos trabajando con responsabilidad por dar un nuevo impulso a Nafarroa Bai, pero también reclamamos de los demás la misma responsabilidad y mayor compromiso". Otro de los mandatos transmitidos por la militancia a su dirección fue, según Jiménez, lograr "un acuerdo lo antes posible" y seguir apostando por dar mayor protagonismo a la coalición como "sujeto político" en detrimento de los partidos.
En una comparecencia pública en la que estuvo acompañado por el coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, Jiménez lamentó que después de ocho meses el debate no concluya con su propuesta inicial viva, pero aseguró que su formación "se adaptará a la nueva situación, que es la de los términos de una coalición de partidos, y volverá a hacer propuestas lo más serias posibles para reforzar el funcionamiento interno y que NaBai pueda responder a sus compromisos". Seguidamente insistió en pedir al resto de fuerzas que "hagan un ejercicio de responsabilidad para poder conseguir un acuerdo lo antes posible, porque no se puede permanecer en esta situación".
participación El coordinador de Aralar en Navarra explicó que el nuevo planteamiento de la formación abertzale, "de nuevo el único que hay sobre la mesa", consiste en ampliar la actual Comisión Permanente a un órgano mayor que fomente la participación; dividir la dirección política de la gestión interna y crear comisiones sectoriales para favorecer la participación.
Esta propuesta sustituye a la mantenida hasta ahora y que pivotaba en torno a tres grandes ejes: por una parte la apertura de la coalición a tener militancia propia, por otra parte la creación de un Consejo Político de 51 miembros (el 30% elegidos por la militancia de Nafarroa Bai) que sustituyera a la Comisión Permanente como máximo órgano de decisión y, finalmente, la regulación de un sistema de mayorías para fijar las posturas políticas, sistema que entrañaba la aceptación de las decisiones y el respeto a la disciplina de voto.
Aralar proponía además crear grupos de apoyo para definir las políticas sectoriales y cimentar la estructura de la coalición en los ámbitos local y comarcal.
Esta propuesta fue debatida a finales de octubre en el seno de la Comisión Permanente y finalmente rechazada por la oposición del resto de partidos.
Asumida esa decisión, Txentxo Jiménez justificó la nueva propuesta señalando que Nafarroa Bai "ha tenido un gran desarrollo y un gran crecimiento en el ámbito social y externo, pero existe un gran desequilibrio de todo esto con respecto a la fortaleza interna". "Esto tiene riesgos y es el momento de resolver el problema interno a la altura de la responsabilidad política y social que hemos adquirido", añadió.
oportunidad Además Jiménez destacó que la coalición se encuentra ante una "oportunidad histórica". Aseguró que ha sido el concurso de Nafarroa Bai el que ha acelerado la ruptura de la derecha en Navarra y recordó que la fuerza de la coalición "estuvo a punto de posibilitar el cambio de Gobierno". Para él "el futuro se presenta muy interesante, pero depende también de que la eficacia, la altura y la responsabilidad de Nafarroa Bai se mantengan". "En la medida en que la coalición flojee, puede suponer el acomodo de los demás", concluyó.